
Las Murallas Reales de Ceuta tienen una cita fija con el pasado, y la última edición del Mercado Medieval dejó claro por qué. El recinto, en la Plaza de Armas del conjunto monumental, se transformó del jueves 11 al domingo 14 de septiembre en un zoco medieval con más de setenta puestos de artesanía y gastronomía, talleres participativos, atracciones infantiles, animación itinerante y espectáculos de gran formato. La organiza la Ciudad Autónoma a través de la Consejería de Educación, Cultura y Juventud, con La Fragua de Vulcano y Espectáculos AMB al frente del montaje.
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El arranque marcó el tono. El jueves 11, a las 19:00, el pasacalle inaugural abrió con el pregón de 'Los Bufones de la Corte', acompañados por la compañía Drako (Los Faunos) y Tambor Bacano, con música sefardí y cetrería. A partir de ahí, el programa se repartió entre lo cotidiano y lo puntual: 'La Captura del Dragón' se repetía todos los días, y el sábado 13 llegó el show especial 'Las llamas de Ceuta', con fuego y circo. El resto lo completaban danza aérea, acrobacias, cuentacuentos infantiles, juglares malabaristas y pasacalles musicales, con personajes como seres del bosque, caballeros, bufones y vikingos acróbatas moviéndose por el recinto. El domingo 14 se cerró con un gran pasacalle de despedida y el mensaje '¡Hasta el próximo año!'.
Los horarios obligaban a elegir. El jueves 11 y el sábado 13 el mercado funcionó en horario nocturno, de 19:00 a 01:00. El viernes 12 y el domingo 14 abrió en doble turno: de mañana, de 11:00 a 14:30, y de noche, de 19:00 a 01:00. Entre los puestos había nombres concretos: Natalia González, desde Vizcaya, con 'El Mañeco' y su repostería vasca; Isabel María Díaz, ganadera sevillana de 'Las Saucedillas', con quesos y embutidos ibéricos; Lucía Almendras y Manuel Martín, con mojitos, granizados y zumos; Alberto Bergara, apicultor de quinta generación llegado desde Cuenca; Ana Verdú, tarotista; Lorena, desde Málaga, con artesanía hindú, bisutería, textil, inciensos y talismanes; Daniela, desde Alicante, con artes y oficios, llaveros grabados y fundición de cuchillos; y Carmen, desde Valencia, con gominolas naturales sin gluten, sin lactosa y sin licores.
El escenario no es un detalle menor. Las Murallas Reales fueron declaradas Bien de Interés Cultural en la categoría de Conjunto Histórico el 3 de julio de 1985 y son el único ejemplo de arquitectura militar renacentista con foso navegable que existe en España. Se levantan en la parte más estrecha del istmo, donde se asienta la península de la Almina, y se construyeron para defender el paso que separa esa península del continente africano. El conjunto se divide en varias líneas defensivas: baluartes, murallas almenadas, bastiones, la plaza de Armas y un foso navegable de agua salada de trescientos metros de longitud. Las primeras murallas de Ceuta empezaron a levantarse por el califa omeya Abderramán III, Al-Nasir, en el año 957 y se terminaron en 962. En 1415 los portugueses conquistaron la ciudad y ampliaron la primitiva muralla árabe, y entre 1541 y 1549 se levantaron las dos cortinas de la Muralla Real y sus baluartes, con el foso navegable y el puente levadizo, obra de Miguel Arruda y Micer Benedito de Rávena. La Plaza de Armas, en el extremo sur del Frente de la Valenciana, es un baluarte del siglo XVII que, tras su restauración, funciona como plaza pública pavimentada con zonas verdes y un palmeral en su extremo sur que se usa como auditorio abierto para representaciones teatrales y musicales.
Fecha de publicación
19 de agosto de 2026
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