
Ceuta tiene una manera muy particular de contar su historia, y una de las más recientes es el Camino de las Cuatro Culturas, una ruta a pie que se puede hacer sin salir de la ciudad. La idea es del ceutí Francisco Cuadro, que se crió en el Patio Centenero y trabajó en la Policía Nacional con destinos en Barcelona y Andalucía antes de jubilarse aquí. La concibió tras los sucesos de finales de julio de 2026, mientras acampaba en la Plaza de los Reyes, y se inspiró en el Camino de Santiago para armar un recorrido que pusiera el foco en las cuatro raíces religiosas presentes en la ciudad: la hindú, la hebrea, la islámica y la cristiana.
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El formato es sencillo: cuatro etapas, una por cada religión, y todas salen y llegan al mismo sitio, la Plaza de los Reyes, situada entre el Paseo de Camoens y la Calle Real. Las salidas son siempre a las nueve de la mañana. La programación de septiembre de 2026 dio una idea clara de cómo funciona: el sábado 25 se hizo la etapa hindú, con salida desde la plaza hacia la calle Real, pasando por el Templo Hindú y siguiendo en dirección al Monte Hacho antes de dar la vuelta; el domingo tocó la etapa hebrea, con la Sinagoga de Bet El como parada; el lunes, la islámica, recorriendo varias mezquitas; y el martes se cerró con la cristiana, visitando las iglesias de Ceuta.
La ruta se apoya en un patrimonio que ya está repartido por la ciudad. La tradición cristiana se lee en la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción, consagrada en 1726, en la Iglesia de Nuestra Señora de África, en la Ermita de San Antonio en el Monte Hacho y en el Monumento a la Semana Santa ceutí, un conjunto escultórico barroco de bronce de tres metros y casi quinientos kilos inaugurado en 2009 junto a la Iglesia de San Francisco. La musulmana tiene sus referentes en la Mezquita de Muley el-Mehdi, inaugurada en 1940, y en la Mezquita de Sidi Embarek, que conserva un antiguo morabito del siglo XVIII. La hebrea se concentra en la Sinagoga de Bet El, en la calle Sargento Coriat, y en la escultura de Ben Yehuda en el Paseo de la Marina Española. Y la hindú gira en torno al Templo Hindú de la calle Echegaray, un edificio neo-védico moderno construido en hormigón armado e inaugurado en 2007, junto a la escultura de Gandhi.
El proyecto tiene además una parte simbólica. Cuadro ha pensado instalar un cajón —de un metro por cincuenta por cincuenta, que le está haciendo su hermano— para marcar en sus laterales y en el suelo las flechas del camino. Junto a él, unos cubos de piedra de la playa que cada peregrino puede coger y meter en el cajón hasta completarlo, con la idea de echar después cemento líquido y dejar un bloque. También le gustaría pedir la estatua de un peregrino que llevara en brazos a uno de los ahogados en la frontera, en recuerdo de los más de 140 inmigrantes fallecidos en aguas de Ceuta. Es, en el fondo, una forma de leer la ciudad desde sus cuatro raíces, un paso a la vez.
Fecha de publicación
26 de septiembre de 2026
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