
Si estos días te apetece ver Castelldefels desde otro ángulo sin cansarte, el Trenet turístico es una opción cómoda y familiar. El pequeño tren circular une el centro con el Castillo, el Ànec Blau y la playa, y este verano ha batido récords de usuarios, así que no es casualidad que siga siendo una de las formas más sencillas de moverse por la ciudad. La temporada 2026 arrancó el viernes 26 de junio y se extiende hasta el domingo 6 de septiembre, aunque algunas fuentes hablan del día 10 como fecha final, así que conviene no dejarlo para el último momento.
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El servicio funciona de viernes a domingo, con dos franjas horarias: de 11:00 a 13:45 y de 17:00 a 21:45, y una frecuencia de unos diez minutos por parada. El recorrido es circular y sale del centro, en la parada de Santiago Rusiñol, para pasar por la Plaza del Castillo, la Plaza Juan XXIII, el centro comercial Ànec Blau, la Plaza de las Palmeras y la Calle 11, antes de volver por la Avenida del Pineda. La jornada inaugural, por cierto, tuvo su propio guion: el alcalde Manu Reyes y el concejal de Turismo, Guillermo Massana, encabezaron el acto, los primeros viajes se reservaron para la Asociación ISTEA y por la tarde hubo teatralizaciones de temática pirata.
En cuanto a precios, la cosa es bastante asequible: 1,50 euros para niños de 5 a 14 años y 2,00 para adultos, con tarifa reducida de 1,00 euro para mayores de 65 años, personas con diversidad funcional, familias numerosas y grupos de 20 o más personas. Los menores de 5 años viajan gratis y los billetes se compran directamente en el tren, sin reservas ni trámites previos. La única excepción del verano fue el domingo 5 de julio, cuando el servicio se suspendió por el paso del Tour de Francia por la ciudad.
Una de las paradas más interesantes es, sin duda, el Castillo de Castelldefels, el Castell de Fels, una fortaleza fronteriza levantada sobre una colina de 59 metros para defender la frontera del Imperio carolingio, declarada Bien de Interés Cultural en 1988. Por dentro se divide en tres sectores: la iglesia de Santa María, del siglo X y reconstruida en el XII; el cuerpo A, de 1550; y el cuerpo B, del siglo XVIII. En 1897, el banquero Manuel Girona encargó a Enric Sagnier su restauración, con almenas decorativas y puertas de estilo gótico tardío, y en 1988 el Ayuntamiento lo compró para conservarlo. En la planta baja están la sala de maquetas, la iglesia y la exposición interactiva 'Piratía'; en la primera, la Sala Noble y la Sala de Esgrima; y desde la terraza se ven la ciudad, el Parque Natural del Garraf, el mar y Barcelona. La visita audioguiada cuesta 10 euros y en agosto y septiembre hay citas como 'Candlelight Open Air: Las Cuatro Estaciones de Vivaldi' el sábado 22 de agosto a las 21:00 y una jornada de 'Puertas Abiertas' el domingo 6 de septiembre a las 10:00.
La otra parada con ambiente es la Plaza de las Palmeras, integrada en el Paseo Marítimo y equipada con rampas para patinadores y una mesa de ajedrez. Del 26 de junio al 5 de septiembre acogió el 'Palm Market', con cine al aire libre los jueves, música en directo los viernes, planes familiares los sábados y tardes de comedia los domingos. Por sus escenarios pasaron tributos a La Oreja de Van Gogh, Estopa, El Último de la Fila, Hombres G o Fito y Fitipaldis, y el festival 'Castelldefels Màgica' trajo a Yunke, Màgic Andreu y Mag Lari. El cine bajo las estrellas proyectó 'Grease' el 20 de agosto y 'Robot salvaje' el 27. Así que, ya sea por el castillo o por el paseo, el Trenet te deja justo delante.
Fecha de publicación
20 de agosto de 2026
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