
Hay citas astronómicas que no se repiten en una vida, y la que pasó por Castelldefels el pasado 12 de agosto es una de ellas. Aquel día, la ciudad vivió un eclipse solar parcial que, en el papel, rozó la perfección: la Luna llegó a cubrir el 99,94% del disco solar, con el astro a unos cuatro grados sobre el horizonte en dirección oeste-noroeste. Fue la primera vez en más de un siglo que desde Cataluña se podía observar un fenómeno de estas características, el primero desde aquel eclipse de 1905, y el siguiente no volverá a producirse en la región hasta el año 2180. Quien lo vio, vio algo que no se repetirá en generaciones.
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El calendario del evento estuvo muy ajustado. Todo empezó a las 19:35, alcanzó su máximo a las 20:29 y terminó oficialmente a las 21:20, aunque la fase final no llegó a verse desde la ciudad porque el sol se puso hacia las 20:54 o 20:55. Esa última media hora quedó en el aire, pero el grueso del eclipse se pudo seguir con claridad. La clave para disfrutarlo sin riesgos estuvo en las gafas: solo sirven las certificadas con la norma ISO 12312-2:2015 y el marcado CE, que identifiquen al fabricante o importador y estén en buen estado. Quedó estrictamente prohibido el uso de gafas de sol convencionales, radiografías, vidrios ahumados, CDs o filtros caseros, así como mirar a través de telescopios, prismáticos o móviles que no tuvieran filtros solares homologados. El Instituto Geográfico Nacional recordó además revisar que los filtros no tuvieran rayaduras ni desperfectos y no mirar al Sol más de un minuto seguido.
Para que nadie se quedara sin protección, la Biblioplatja Carme Romaní, en primera línea de mar junto al final de la calle 11, organizó una actividad especial a partir de las 19:00 para repartir gafas homologadas de forma gratuita. La Agrupació Astronòmica de Castelldefels, Astrofels, donó 700 unidades a la biblioteca, aunque el reparto fue muy limitado y se entregó a las primeras personas que se acercaron. La actividad contó con la participación de la propia agrupación astronómica, que además recomendó buscar un lugar con el horizonte oeste-noroeste despejado, y ahí la playa resultó uno de los mejores emplazamientos, precisamente porque evitaba que las montañas del Garraf obstruyeran la vista.
El eclipse solar no fue el único protagonista del mes. El 28 de agosto se produjo también un eclipse parcial de Luna visible desde Castelldefels, con la fase parcial comenzando a las 04:33, alcanzando su máximo a las 06:12 y terminando con la puesta de la Luna alrededor de las 07:21. Entre las dos citas, la ciudad sumó dos noches muy distintas: una con el sol casi borrado por la Luna y otra con la Luna parcialmente oculta. Si te lo perdiste, toca esperar a que el cielo vuelva a alinear algo parecido, aunque, según las cuentas, no será pronto.
Fecha de publicación
3 de septiembre de 2026
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