
El ciclo de cine al aire libre 'Viu l'Estiu' se despide en el Castillo de Castelldefels con la proyección de 'La virgen de agosto', la comedia dramática de Jonás Trueba. La cita es el domingo 23 de agosto, y con ella se cierra una temporada corta: tres proyecciones repartidas entre junio y agosto, con un aforo limitado a 300 personas por sesión y un detalle para los primeros llegados, ya que las primeras 150 personas reciben una bolsa gratuita de palomitas.
Cada semana elegimos 🏆 los 5 mejores 🏆 planes de Castelldefels y te los enviamos. Solo un email semanal, sin spam.
Al enviar tu correo, aceptas nuestra Política de Privacidad
El escenario no es un detalle menor. Los Jardins del Castell quedan en el punto más alto de una colina de 59 metros sobre el nivel del mar, con posición dominante sobre la franja costera que va del macizo del Garraf hasta Barcelona, dominando la zona sur del Delta del Llobregat. Es, literalmente, ver cine desde lo más alto de la ciudad.
El propio castillo da para mucho más que una noche de cine. El Castell de Fels es un bien cultural de interés nacional levantado sobre un antiguo poblado ibérico y una villa romana, con una historia que se remonta al siglo XVI y que incluye defender el territorio de las invasiones árabes y de los ataques de piratas. En 1897, el banquero Manuel Girona encargó al arquitecto Enric Sagnier la restauración del conjunto: la muralla actual y sus torres son de aquella época, y al cuerpo B se le añadieron puertas y ventanas de estilo gótico tardío. En 1988, el Ayuntamiento compró el edificio y puso en marcha un estudio histórico y arqueológico, una restauración que devolvió los colores originales —blanco en el área románica y azul en la capilla de la Salud— y obras interiores para poder admirar las ruinas ibéricas y romanas del subsuelo. A partir de 2001, una segunda rehabilitación consolidó la estructura, creó un centro de interpretación de la historia del castillo, dos salas de exposiciones, un teatro al aire libre y un mirador en la zona más alta.
Por dentro, el conjunto se lee en tres sectores según la época de construcción: la iglesia, levantada en el siglo X, reconstruida en el XII y fortificada en los siglos XIV y XV; el cuerpo A, construido en 1550 con piedra de marés rojizo; y el cuerpo B, del siglo XVIII, con piedras y ladrillos blanquecinos de tonalidad beige. La iglesia de Santa María tiene sus primeros documentos fechados en 966, cuando el conde Miró de Barcelona donó las tierras bajas del delta del Llobregat para fundar el monasterio; hacia 985, el conde Borrell II lo anexó al de Sant Cugat. En 1717 comenzó la ampliación con la capilla de la salud y en 1734 se levantó el cuerpo occidental.
La visita se reparte por plantas. En la planta baja están la sala de maquetas, que muestra las transformaciones del castillo; la iglesia de Santa María, con sus tres naves, ábside semicircular y capilla; y la exposición interactiva Piratia, pensada para el público familiar, con juegos, proyecciones e historias sobre la piratería. En la primera planta, la Sala Institucional o Sala Noble conserva la chimenea de piedra donde se celebraban fiestas en la época de Manuel Girona, y la Sala de Esgrima luce pinturas con frases y aforismos. Desde la terraza, el punto más alto, se ven la ciudad, el Parque Natural del Garraf, el mar y Barcelona; se sube por las escaleras o con el ascensor.
Para quien quiera combinar el cine con conocer el lugar, conviene tener claras las condiciones: la visita audioguiada cuesta 10 euros, hay entrada reducida para mayores de 65 años, personas de 13 a 17 años, familias monoparentales y numerosas, personas con discapacidad, estudiantes y personas en situación de paro debidamente acreditadas, y los menores de 6 años entran gratis. Los grupos de 10 personas o más necesitan reserva previa en castell@castelldefels.org, y las visitas se realizan en catalán, castellano, inglés y francés. No se puede acceder al interior con animales.
Fecha de publicación
18 de agosto de 2026