
Hay monumentos que uno ve todos los días desde abajo y que rara vez se visitan por dentro. El Castillo de Castelldefels, la fortaleza medieval que corona la ciudad en el Baix Llobregat, es uno de ellos. La buena noticia es que el conjunto abre sus puertas para una jornada gratuita, una excusa cómoda para subir y descubrir qué hay realmente dentro de esos muros que se ven desde media ciudad.
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La jornada se celebra el domingo 7 de junio, de 11:00 a 19:00, con la última entrada permitida a las 18:00. Aunque no cuesta nada, hay un detalle que conviene tener claro antes de salir de casa: hace falta inscribirse por adelantado a través de la plataforma Entrápolis. Tampoco se permite el acceso al interior con animales, así que si el plan incluye mascota, toca dejarla en casa. El castillo se alza a 59 metros sobre el nivel del mar, construido sobre lo que fue un antiguo poblado ibérico y una villa romana, y está declarado Bien Cultural de Interés Nacional.
Lo que se puede ver dentro da para una visita larga. El espacio más antiguo es la Iglesia de Santa María del Castillo, cuyos muros guardan capas de época ibérica, romana, medieval, moderna y contemporánea. A ella se suman la Sala Institucional, también llamada Sala Noble, con su chimenea de piedra; la Sala de Esgrima, decorada con pinturas del siglo XVIII; y la Sala de Maquetas. En la planta baja está el Centro de Interpretación de la Piratería y la Historia de Castelldefels, conocido como Piratia, una experiencia audiovisual e interactiva pensada para el público familiar y recomendada a partir de los 6 años, que cuenta la historia de los corsarios berberiscos y del corso en la zona.
La historia del edificio explica buena parte de lo que se ve. Se restauró y fortificó en el siglo XVI para defenderse de los ataques piratas, y más tarde, en 1897, lo rehabilitó el banquero Manuel Girona. Durante la Guerra Civil, entre 1937 y principios de 1938, funcionó como centro de instrucción militar y prisión disciplinaria de brigadistas internacionales; de aquella etapa se conservan grafitos en la iglesia. Alrededor hay unos jardines amplios, unos 3.500 metros cuadrados con vistas a la ciudad, al mar y al Parque Natural del Garraf, que son casi tan visitables como el propio castillo.
Para quien no pueda ir ese día, el castillo mantiene un horario general de visitas, normalmente de 11:00 a 19:00 con última entrada a las 18:00, aunque varía según la temporada. Está en la Plaça del Castell, 1, dispone de parking gratuito, es un establecimiento accesible y ofrece audioguías en diferentes idiomas. Para grupos de más de diez personas se pueden organizar visitas guiadas con reserva previa. Si te apetece subir y ver la ciudad desde arriba, esta jornada gratuita es el momento más sencillo para hacerlo.
Fecha de publicación
30 de julio de 2026
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