
Hay monumentos que llevan el nombre de su ciudad, y el Castillo de Castelldefels es uno de ellos. Se alza sobre una colina de 59 metros, con vistas panorámicas al Mediterráneo, a Barcelona y al Parque Natural del Garraf, y debajo de sus muros se esconden un antiguo poblado íbero y una villa romana. Está declarado Bien Cultural de Interés Nacional.
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Su historia es una sucesión de dueños. Lo levantaron los sarracenos en el siglo X como torre de vigilancia; en el XI lo conquistó Ramon Berenguer III, conde de Barcelona; después pasó por los Templarios y la Orden de San Juan de Jerusalén; en el XVI se fortificó contra los corsarios berberiscos y en el XVII fue residencia de verano del Marqués de Castelldefels. En 1883 estaba en ruinas, y en 1897 el banquero Manuel Girona encargó al arquitecto Enric Sagner la restauración que le dio la muralla y las torres que se ven hoy. En 1937 se usó como prisión disciplinaria de brigadistas internacionales, cuyos grafitos aún se pueden ver en la iglesia de Santa María. El Ayuntamiento lo compró y restauró en 1988, y en 2001 se le añadió un centro de interpretación y un teatro al aire libre.
El conjunto se divide en tres sectores según la época. La iglesia de Santa María, del siglo X, reconstruida en el XII y fortificada en los siglos XIV y XV, conserva tres naves, ábside semicircular y capilla. El Cuerpo A se construyó en 1550 con piedra de marés rojizo, y el Cuerpo B se levantó en el siglo XVIII con piedra y ladrillo blanquecino, de tonalidad beige.
Por dentro, la planta baja reúne la sala de maquetas, la iglesia de Santa María y la exposición interactiva 'Piratia', sobre la piratería, pensada para público familiar a partir de 6 años y con una media hora de duración. En la primera planta están la Sala Institucional o Noble, con su chimenea de piedra, y la Sala de Esgrima, con pinturas del siglo XVIII. Desde la terraza, accesible por ascensor o escaleras, se domina la ciudad, el Garraf, el mar y Barcelona. Alrededor hay 3.500 metros cuadrados de jardines con árboles y plantas mediterráneas, un estanque con patos y carpas, bancos, mesas de picnic, riego con agua de lluvia y agricultura ecológica.
En verano, de junio a septiembre, abre de martes a domingo de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:00; de octubre a mayo, solo sábados, domingos y festivos de 10:00 a 14:00. La visita con audioguía cuesta 10 euros, con precios reducidos para mayores de 65, jóvenes de 6 a 17 años y grupos de más de diez personas; la visita guiada, 12 euros; y 'Piratia', 6 euros. Los menores de 5 años entran gratis. Las visitas guiadas en castellano son los sábados y domingos a las 11:00, y en catalán a las 12:30, con plazas limitadas y compra previa recomendada.
El castillo está en la Plaça del Castell, 1, con zona de aparcamiento gratuita. Desde Barcelona se llega en unos 15 minutos en coche, o en tren de Rodalies Renfe bajando en la parada de Castelldefels y siguiendo en autobús L96, unos 15 minutos y 2,20 euros, o en la L94. Para dudas, el teléfono es el 93 665 28 22 y el correo castell@castelldefels.org.
Fecha de publicación
6 de septiembre de 2026