
La Muralla Púnica vuelve a abrir este viernes 31 de julio, después de haber estado cerrada por una avería en el aire acondicionado. Para quien no la conozca, es uno de los pocos restos cartagineses que se conservan en España y ocupa el istmo de la antigua península de Cartagena, entre las colinas de San José y Despeñaperros. Lo que se ve son unos 30 metros de un sistema de fortificación helenístico de tipo acasamatado: dos muros paralelos de unos diez metros de altura, organizados en tres niveles —dos de casamatas y un paseo de ronda—, levantados con bloques de arenisca local y adobe y enlucidos con estuco blanco. Las hiladas de bloques alcanzan unos tres metros de altura.
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El yacimiento lleva el nombre de Qart Hadast, la «ciudad nueva» que fundó el general cartaginés Asdrúbal en el 229 a.C. sobre un asentamiento anterior, posiblemente ibero, y que los romanos conquistaron en el 209 a.C. bajo el mando de Publio Cornelio Escipión el Africano. Junto a la muralla se puede ver la cripta funeraria de la ermita de San José, construida en los siglos XVI y XVII, con planta elíptica y 110 nichos alargados; a principios del siglo XIX se decoró con las Danzas de la Muerte y más tarde sufrió el terremoto de 1829.
La historia del propio museo es curiosa. Los restos aparecieron en 1987, cuando se construía un aparcamiento en el patio del antiguo Hogar-Escuela «La Milagrosa»; las excavaciones las dirigieron Carmen Marín Baño y Miguel Martín Camino, y el proyecto arquitectónico definitivo llegó en 2003, firmado por José Manuel Chacón y Alberto Ibero. El recorrido combina la muralla y la cripta con un audiovisual que recrea en 3D la Cartagena del siglo III a.C., una sala de exposición y seis vitrinas con piezas halladas: fíbulas ibéricas, un exvoto cartaginés, monedas púnicas y romanas y ajuares funerarios.
En pleno verano, el horario es el más amplio: de lunes a domingo, de 10:00 a 20:00, con el último acceso quince minutos antes del cierre. La entrada general cuesta 4 euros y la reducida 3, reservada a menores de 12 años, estudiantes hasta los 25, desempleados, pensionistas, jubilados y personas con discapacidad, entre otros colectivos; hay que acreditarlo en taquilla. Los martes, durante las dos últimas horas de apertura, la entrada es gratuita, salvo en Martes Santo. Las audioguías cuestan 2 euros y están en español, inglés, francés y ruso, y las visitas guiadas, de unos treinta minutos y en español, son gratuitas. El centro está en la calle Gisbert, 10, y cuenta con rampas, suelos acristalados, balconadas, aseos adaptados y audiovisual con subtítulos y voz en off en español e inglés.
Si vas estos días, hay dos actividades más: la ruta guiada «Carthagineses y romanos», disponible hasta el 3 de septiembre, y el «Pasaporte cultural» de la Agencia del Tiempo, que sigue hasta el 31 de agosto. Para cualquier duda concreta, el teléfono es el 968 500 093.
Fecha de publicación
31 de julio de 2026