
El Auditorio Parque Almansa de San Javier ya ha cerrado sus puertas tras la función del pasado jueves 20 de agosto, pero conviene tener claro qué es lo que se vio allí, porque La comedia de la olla no es una obra cualquiera. Se trata de una de las comedias más conocidas e influyentes de Plauto, escrita hacia el 206 a.C., y llegó a San Javier dentro del 56 Festival Internacional de Teatro, Música y Danza, un certamen que se celebra cada agosto y que está declarado de Interés Turístico Regional.
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La trama es tan antigua como efectiva: un anciano viudo y avaro, Euclión, encuentra una olla repleta de oro y desarrolla hacia ella una pasión intensa y enfermiza. Plauto, nacido en el 254 a.C. en Sarsina, en la Umbría, y fallecido en el 184 a.C., escribió esta pieza —en latín Aulularia— con un ingenio que la adaptación actual traslada al escenario contemporáneo. El papel de Euclión recayó en Carlos Sobera, actor, presentador de televisión y empresario teatral nacido en Baracaldo en 1960, licenciado en Derecho por la Universidad de Deusto y miembro de la Academia de las Artes Escénicas de España. Le acompañó un reparto con nombres como Ángel Pardo, Silvia Vacas, Jesús Cabrero, Juanjo Cucalón, David Tortosa, Arianna Aragón y Antonio Prieto, quien también firmó la adaptación.
Detrás de la puesta en escena está la dirección de Juan Luis Iborra, nacido en Alfaz del Pi en 1959, y una producción que es coproducción del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida y Arequipa Producciones. Esta última sociedad fue adquirida por Evaristo García Gómez después de que Carlos Sobera comprara el Teatro Reina Victoria de Madrid en 2016 por 7 millones de euros y lo vendiera en 2018 por 9,4 millones. El equipo técnico se completó con Agustina Berenguer como ayudante de dirección, Asier Sancho en escenografía, Sonia Costa en vestuario, Rodrigo Ortega en iluminación, Nicolás Castro en la música, Luis Santamaría en la coreografía y Patricia Santamarina en la producción ejecutiva junto al propio Sobera.
La función empezó a las 22:30, con una duración aproximada de entre 105 y 110 minutos, y las entradas costaron 20 euros, con acceso restringido a mayores de 12 años. Como antesala, a las 21:00 salió un pasacalles teatralizado desde la Plaza de España que recorrió las calles hasta el auditorio. El recinto, construido en 1986 por el arquitecto Don Ángel Monteagudo, cuenta con un graderío de 2.300 localidades y parking gratuito. Antes de aterrizar en San Javier, el montaje había sido un éxito rotundo en la 72 edición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, donde sus cinco representaciones en el Teatro Romano llenaron las cinco funciones. Así que, aunque la función ya pasó, queda el registro de una de las citas más comentadas del festival este año.
Fecha de publicación
22 de agosto de 2026