
El Palacio de la Isla tiene el verano ocupado con arte extremeño. El edificio, un palacio medieval de estilo renacentista levantado en el siglo XVI, acoge dos exposiciones colectivas que se pueden ver gratis y en pleno centro, en la Plaza de la Concepción, 4. El horario es el mismo para las dos: de 9:00 a 15:00 horas, así que conviene ir por la mañana.
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La primera muestra, 'Los colores de la psicología', es de Jacinto Manuel Rodríguez, nacido en Cáceres, y ocupa la Fototeca del palacio del 3 al 30 de julio. Reúne 24 dibujos de geometría y color, donde la precisión se cruza con la emoción cromática, más una decena de dibujos u obras creativas más libres. Es la más corta de las dos, así que si te interesa verla, estos días son los últimos.
La segunda, 'Quid Genesis', es de Esther Aragón, nacida en Navalmoral de la Mata en 1961 y vecina de Hervás, y se queda hasta el 31 de agosto. Son 20 collages que trabajan la idea del origen de la vida a través de la naturaleza con tonalidades intensas. La técnica es lo más llamativo: collages realizados con fibra de vidrio iluminada con acrílico adherido al lienzo, que crean volúmenes como pieles que se abren, espacios que florecen y mundos que eclosionan. La serie se completa con impresiones digitales sobre vinilo, en las que el color se fragmenta, se desgarra y se funde.
Si te sobra un rato, el palacio presenta también su 'Documento del Mes', el 'Expediente de reparación del Pozo de la Nieve de Cáceres (1834-1844)'. El propio edificio da para mucho más que las exposiciones: lo levantó la familia Blázquez-Mogollón, marqueses de la Isla, sobre el solar donde estuvo la sinagoga de la Judería Nueva, convertida luego en Ermita de la Cruz. En la fachada se lee en latín: 'Moderata durant. Nobilitat animus non acta parentum', que se traduce como 'Las cosas moderadas duran. Ennoblece el ánimo, no los hechos de los parientes'. Y en uno de los patios interiores aparece el clásico 'Vanitas vanitatum et omnia vanitas', 'Vanidad de vanidades y todo es vanidad'.
El Pozo de la Nieve del que habla el documento es un nevero artificial del siglo XVII, construido en 1630 en la ladera norte del Paseo Alto, en el barrio de Montesol, por impulso del cirujano Antonio Fernández y a manos de poceros portugueses. Se rehabilitó en el siglo XIX, pero hoy está en una finca privada y el acceso está prohibido por riesgo de derrumbe de la cúpula, así que no se puede visitar. Lo que sí se puede es ver gratis en el Palacio de la Isla, que combina las dos muestras hasta finales de agosto.
Fecha de publicación
27 de julio de 2026
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