
Hay sitios que uno pasa delante todos los días sin saber qué hay debajo. La Cueva del Conejar, una cavidad prehistórica situada en la urbanización de Vistahermosa, en Cáceres, es una de ellas: forma parte del calerizo cacereño, un macizo con una profundidad media de unos 400 metros, y hasta ahora había permanecido cerrada. El viernes 11 y el sábado 12 de septiembre abrirá por primera vez al público dentro de las Noches del Patrimonio de Cáceres, un evento que este año coincide con el 40 aniversario de la declaración de la ciudad como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y que reúne 40 propuestas en espacios abiertos.
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La cueva, que antes se conocía como Cueva del Oso, es una dolina del calerizo y uno de los yacimientos de mayor valor del conjunto. Tiene una cámara principal conectada a una galería subterránea y una extensión que las fuentes sitúan entre los 220 y los 400 metros cuadrados. Por allí pasó una población de época neolítica, aunque el yacimiento está muy alterado por antiguas obras de captación de agua y conserva fauna de origen marino, fluvial, cinegético y ganadero. La primera constancia escrita de su existencia llegó en 1917, cuando el profesor Ismael del Pan publicó un artículo que la situaba en la Edad del Bronce y el Neolítico, con algo más de 3.000 años de antigüedad. Después cayó en el olvido hasta finales de los años ochenta y principios de los noventa, cuando la Universidad de Extremadura realizó dos intervenciones. Las campañas del equipo Primeros Pobladores de Extremadura, en 2000 y 2010, permitieron remontar el origen del poblamiento hasta hace 17.000 años. Las fases de ocupación van desde entonces hasta periodos más recientes: las más antiguas, de entre 15.000 y 17.000 años; una datación intermedia de unos 8.000 años, de los últimos grupos de cazadores-recolectores mesolíticos; estratos con cerámica de unos 6.000 años, similares a los de Los Barruecos; y materiales cerámicos de entre 3.000 y 4.000 años.
La apertura no ha sido improvisada. El proyecto se financió en un 82% con fondos europeos Next Generation y en un 18% con el Ayuntamiento de Cáceres, con 11.000 euros en asistencia técnica —adjudicada a la UTE José Miguel Rueda y Pablo Cruz— y 89.000 euros en obra, ejecutada por Abreu Construcciones en un plazo de cinco meses. El resultado incluye paneles informativos, recursos multimedia interactivos, gradas adaptadas para charlas, talleres y visitas educativas, y un recorrido accesible y seguro. La solución se diseñó para funcionar tanto de día como de noche, es totalmente reversible y suma medios audiovisuales y luminotécnicos.
Para las dos jornadas habrá que inscribirse con antelación, porque el aforo es reducido: entre 45 y 50 personas por visita, más o menos lo que cabe en una excursión o en dos aulas. La primera sesión contará con la presencia de Antoni Canals, del equipo Primeros Pobladores y especialista en cuevas prehistóricas de Cáceres. Para conservar el sitio se han previsto medidas estrictas: cupos diarios, monitorización de CO2, sensores de humedad y temperatura, pasarelas flotantes y elevadas, iluminación fría de bajo impacto y prohibición total de tocar paredes o suelos originales. El programa educativo suma visitas escolares guiadas por edades, talleres de arqueología experimental —talla lítica, fuego, arte prehistórico—, aulas al aire libre, sesiones de divulgación en las gradas y material audiovisual interactivo. Las Noches del Patrimonio, en general, mantienen los 40 espacios abiertos gratis hasta la medianoche, con los conciertos de Furriones y Acetre en la Plaza Mayor.