
El Museo de la Evolución Humana (MEH) de Burgos dedica parte de su recorrido a explicar quién fue el Homo antecessor, una especie que vivió en Europa hace unos 800.000 años. La propuesta encaja especialmente bien si te apetece hacer un plan cultural en el centro, porque el museo está en el Paseo Sierra de Atapuerca, cerca de la Catedral y junto al Arlanzón. Además, permite acercarse a la historia de los yacimientos de Atapuerca sin salir de la ciudad.
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La historia empieza en la Gran Dolina, en la Sierra de Atapuerca. Allí, el 8 de julio de 1994, aparecieron los primeros restos que acabarían identificándose como una nueva especie. El hallazgo se produjo en el nivel TD6, dentro de la Trinchera del Ferrocarril, y la especie fue presentada oficialmente en la revista Science el 30 de mayo de 1997. Las dataciones sitúan los fósiles entre hace aproximadamente 772.000 y 949.000 años. El nombre combina Homo, “hombre”, y antecessor, un término latino relacionado con quien explora o llega antes.
En las piezas y recursos del museo se puede observar la mezcla de rasgos antiguos y modernos que caracteriza a estos homínidos. Eran individuos altos y fuertes, con un tórax ancho, una capacidad craneal cercana a los 1.000 centímetros cúbicos, mandíbula sin mentón y un arco superciliar marcado. En la Gran Dolina se han recuperado alrededor de 170 fósiles correspondientes a unos nueve individuos, muchos de ellos menores de 15 años. También se han documentado marcas de corte y fracturas en los huesos, evidencias que se relacionan con el canibalismo más antiguo conocido en la evolución humana.
El recorrido del MEH ayuda a colocar estos datos dentro de una historia más amplia. En la planta dedicada a los yacimientos aparecen reproducciones de espacios como la Sima de los Huesos, la Sima del Elefante y la Gran Dolina, junto a piezas como el cráneo “Miguelón”, la pelvis “Elvis” y el bifaz “Excalibur”. La planta centrada en la evolución humana incluye reconstrucciones hiperrealistas de distintas especies, entre ellas el propio Homo antecessor, realizadas por Elisabeth Daynès. El resto del edificio aborda la evolución cultural y los ecosistemas en los que vivieron nuestros antepasados.
La visita también sirve para entender que el Homo antecessor no fue el primer humano que pasó por la zona. En la Sima del Elefante se han encontrado restos de una población de hace entre 1,1 y 1,4 millones de años, anterior a esta especie. Atapuerca reúne así una secuencia de ocupaciones muy amplia, con materiales que van desde el Pleistoceno inferior hasta etapas más recientes como el Neolítico, la Edad del Bronce y la presencia neandertal.
El museo abre la entrada hasta media hora antes del cierre. La entrada general cuesta 6€ y la reducida, 4€, para estudiantes, jóvenes de 8 a 18 años, grupos concertados de más de ocho personas, familias numerosas y peregrinos, entre otros colectivos. Los miércoles la entrada es gratuita durante todo el día, y también lo es los martes y jueves a partir de las 19:00. Si después quieres visitar los yacimientos, es necesario reservar previamente y utilizar el transporte colectivo que sale desde los centros de recepción habilitados. La información actualizada se puede consultar en la web oficial del Museo de la Evolución Humana.
Fecha de publicación
7 de septiembre de 2026