
A apenas trece kilómetros al suroeste de Burgos, en el Alfoz, hay un pueblo que se puede resumir en dos palabras: Cavia, y su castillo. Es uno de los asentamientos más antiguos documentados de la comarca, asentado a orillas del río Arlanzón, y hoy reúne en un mismo conjunto lo que da nombre al pueblo: una torre y una casa fuerte, ambos reconocidos como Bien de Interés Cultural. La visita es sencilla, porque el conjunto se alza en un llano dentro del propio núcleo urbano, así que no hay que desviarse del casco para verlo.
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La historia del conjunto es una capa sobre otra. En el siglo XIII ya había aquí una fortificación con una torre y una cerca defensiva; en el XV, la familia de los Rojas levantó la casa fuerte sobre esa estructura. En 1419, el obispo de Palencia y de Toledo, don Sancho de Rojas, fundó un mayorazgo a favor de su sobrino, don Juan Rodríguez de Rojas, que incluía la villa de Cavia y su casa fuerte. Con los siglos el dominio pasó a los Altamira, y ya en 1453 el edificio funcionaba como casa fuerte. En 1496 la villa la gobernaba Gonzalo de Villegas por Sancho de Rojas, pariente de la reina Católica, un vínculo que le dio a Cavia cierta importancia histórica, incluida una temporal custodia de granos en el siglo XVIII. En 1949 fue declarado BIC mediante decreto nacional.
El conjunto tiene una planta irregular y una estructura defensiva compleja: una torre y una cerca poligonal a las que se fueron sumando la casa fuerte y nuevas ampliaciones. La parte más antigua parece ser la torre y un tramo de lienzo de perfil redondeado en el lado sur. La torre es de planta romboidal, con lados desiguales, saeteras y un ajimez cegado que forma arquillos apuntados en el lado norte; la parte superior es un añadido posterior. De sus cuatro plantas, tres se usan hoy como palomar. Los muros son de sillarejo y mampostería, con cubos reforzando el ángulo sur, y la puerta de acceso original es un arco apuntado bien defendido. Por dentro conserva un patio porticado con pilastras de los siglos XVII y XVIII y estancias que hacían de cuadras y almacén. El escudo de los Rojas, con cinco estrellas, adorna muros y cubos; los escudos del lado principal de la casa fuerte se atribuyen a los Enríquez, los Valdivielso y los Sandoval, mientras que los de la fortaleza pertenecen a los Rojas. Esa heráldica permite fechar el castillo a comienzos del siglo XV.
La Casa Fuerte de los Rojas es de propiedad privada y parte de ella se utiliza como vivienda, así que el exterior se puede visitar libremente y el interior solo con permiso del propietario. Desde 2015 existe un proyecto para recuperarla y adaptarla como alojamiento rural con encanto, aunque por ahora lo visitable es lo de fuera. Si te quedas un rato más, la iglesia parroquial de San Pedro Apóstol, en la parte más alta del casco y dominando la plaza central, completa el recorrido: su estructura principal se consolidó a partir del siglo XVI sobre fundamentos posiblemente medievales, con una torre neoclásica diseñada por Fernando González de Lara y ejecutada por José Cortés del Valle en 1783. Por dentro, un retablo mayor del siglo XVI dedicado a San Pedro, tallado por Domingo Uriarte y dorado por Domingo Mansilla, un retablo de la Virgen de Río Cavia con columnas salomónicas y una pila bautismal románica del siglo XII que rodea con una arquería a los doce apóstoles y tres diáconos. Para cualquier duda, el Ayuntamiento atiende en el 947 412 031 y en cavia@ayuntamiento.es.
Fecha de publicación
17 de agosto de 2026