
Hay edificios que se explican por sus números, y el Palacio del Infante D. Luis es uno de ellos. En 2025 superó las 145.000 visitas, con 74.000 ligadas a actividades culturales organizadas, una cifra que pone en perspectiva el salto desde las 79.000 que registraron el palacio y sus jardines en 2024. Ese mismo año, el turismo en Boadilla creció un 48% y alcanzó los 155.306 visitantes, con el conjunto palaciego como principal punto de atracción: abril y octubre son los meses de mayor afluencia, con más de 30.000 y 38.000 personas respectivamente.
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La historia del edificio es casi tan larga como su lista de invitados. Lo levantó el Infante Don Luis de Borbón, hermano menor de Carlos III, que lo adquirió en 1761 y encargó todo el conjunto a su amigo, el arquitecto Ventura Rodríguez: palacio, jardines, huertas, estanque, noria, fuente, casa de aves y puentes. Entre 1765 y 1776 el Infante armó aquí su Corte ilustrada, por sus salas pasaron Goya, Luigi Boccherini y otros pensadores y artistas del momento. Después llegaron tiempos menos brillantes: durante la Guerra Civil fue cuartel y hospital, y más tarde se adaptó como internado de niñas del Auxilio Social. En 1974 el palacio, sus jardines y la Fuente de Ventura Rodríguez fueron declarados Monumento Histórico-Artístico, y en 1998 el Ayuntamiento de Boadilla del Monte lo adquirió a los sucesores del Infante. Hoy sigue en proceso de restauración.
Lo que se visita hoy es la transformación de un edificio anterior, el Palacio de las Dos Torres, construido por etapas desde el siglo XVII; una de sus torres conserva la cúpula de la capilla. Dentro destacan el panteón funerario de los descendientes del Infante y la Sala de Música. Las primeras fases de restauración se inauguraron en marzo y octubre de 2015, con la primera terraza del jardín, los portones laterales, los paramentos exteriores, el muro perimetral, la capilla, el vestíbulo y la sala de música, bajo la dirección del arquitecto José Ramón Duralde y la paisajista Lucía Serredi. Los jardines, más de 13.000 metros cuadrados, se han recuperado siguiendo el proyecto original del siglo XVIII, de influencia italiana, con tilos de Holanda, cipreses de la Toscana, lilos, moreras y más de 10.000 bojes en el parterre.
La programación cultural es lo que mantiene el palacio vivo. En el primer semestre de 2026 hubo teatro para adultos como 'La biblioteca encantada', musicales como 'La sirenita' o 'Mulán', conciertos con la Orquesta Filarmónica de Madrid, conferencias gratuitas sobre Madrid carolino, Klimt y Schiele o la historia de la copla, y exposiciones que fueron desde maquetas de trenes eléctricos históricos hasta una retrospectiva de Henri Matisse. En junio se sumaron las visitas teatralizadas sobre la Guerra Civil, con la recreación del puesto de mando del general Varela en el palacio del verano de 1937, y las Veladas del Palacio en la Explanada, con Café Quijano, Rocío Soto, Hey Kid y Mecano Sinfónico.
Para quien quiera acercarse, la actividad es gratuita para los empadronados, que deben introducir su DNI en el campo de código y tienen un máximo de dos entradas por DNI; la entrada general para no empadronados cuesta 5 euros. Hay gratuidad previa acreditación para menores de 18 y mayores de 65 años, estudiantes entre 18 y 25, carné joven, personas con discapacidad y su acompañante, personas en situación legal de desempleo, pensionistas, familias numerosas, miembros de ICOM e ICOMOS y personal docente en activo. El aforo es de 25 personas por pase, no se admiten animales ni comida o bebida, y los menores deben ir acompañados. El palacio está en la avenida de Adolfo Suárez, 27, y las visitas se gestionan en el 916024200, extensión 2264.
Fecha de publicación
14 de agosto de 2026