
Hay una forma muy sencilla de pasar un día cultural en Bilbao sin coger coche: seguir la ría. A lo largo del Nervión se encadenan tres museos que forman un triángulo casi natural y que se pueden recorrer a pie, con el agua como hilo conductor. El más reconocido es el Guggenheim, el edificio de titanio que cambió la imagen de la ciudad; el Museo de Bellas Artes, con su colección más clásica; y el Museo de los Buenos Vecinos, dedicado a la historia local.
Cada semana elegimos 🏆 los 5 mejores 🏆 planes de Bilbao y te los enviamos. Solo un email semanal, sin spam.
Al enviar tu correo, aceptas nuestra Política de Privacidad
El Guggenheim es el punto más vistoso. Lo diseñó el arquitecto canadiense Frank Gehry, que falleció en diciembre de 2025, y se inauguró en 1997 con cerca de 33.000 planchas de titanio envolviendo piedra caliza y vidrio. Por dentro hay 19 galerías repartidas en tres plantas y un atrio central de 50 metros de altura con pasarelas curvilíneas. En la colección permanente conviven nombres como Mark Rothko, Richard Serra, Louise Bourgeois, Jeff Koons y Anish Kapoor. Abre de martes a domingo de 10:00 a 19:00, con horario ampliado hasta las 20:00 en verano, y cuesta 18 euros para adultos, 9 para estudiantes de 18 a 26 años y jubilados, y es gratis para menores de 18 años; la entrada incluye audioguía.
El Museo de Bellas Artes, en el Palacio de la Villa sobre la ría, va por otro lado. Es un edificio del siglo XVIII declarado Bien de interés cultural desde 1962 y guarda más de 8.000 obras, con especial peso en la escuela española —de Bermejo y El Greco a Goya, Tàpies y Barceló— y en el arte vasco de Zuloaga, Oteiza y Chillida, además de pintura flamenca, holandesa e italiana y obra sobre papel de Durero, Rembrandt, Goya y Picasso. Abre de lunes a sábado de 10:00 a 20:00 y los domingos de 10:00 a 15:00.
El tercer vértice es el Museo de los Buenos Vecinos, en el barrio de Abando, instalado en el antiguo edificio de la Sociedad de Fomento de la Industria. Es el más pequeño y el más cercano a lo cotidiano: se dedica a la historia local y a la vida diaria de los vecinos de Bilbao. Es el contrapunto perfecto para quien quiera entender la ciudad desde dentro y no solo desde sus grandes firmas.
Lo interesante es que los tres comparten escenario. La ría, donde confluyen el Nervión y el Ibaizabal, pasó de ser un entorno industrial a uno de servicios y cultura, y hoy se puede recorrer por sus dos márgenes, entre Deusto, el Ayuntamiento, el Arenal, el Casco Viejo y la Plaza Nueva, con el Zubizuri, la grúa Carola o el puente Euskalduna como referencia. Si prefieres no caminar, hay recorridos en barco por la ría y la Bahía del Abra, en catamaranes o monocascos de hasta 80 pasajeros, con audioguía y parada en el Guggenheim, la Universidad de Deusto y la zona portuaria. Es una ruta redonda: arte, arquitectura y un paseo junto al agua que resume bien lo que es Bilbao hoy.
Fecha de publicación
12 de septiembre de 2026