
Si te apetece una escapada tranquila por Betanzos este otoño, el Parque do Pasatempo es una parada que merece su propio hueco. Se encuentra junto al río Mandeo y tiene una etiqueta que no se ve en muchos sitios: se considera el primer parque temático del mundo. La idea original era la de un parque enciclopédico al aire libre, donde naturaleza, arquitectura, escultura y relato visual se juntaban con una finalidad educativa, para disfrutar y aprender a la vez.
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Detrás del proyecto están los hermanos García Naveira, dos indianos betanceiros que hicieron fortuna en Argentina y que, al volver, se dedicaron a llenar su ciudad de equipamiento social: escuela, asilo, lavadero público y la propia Casa del Pueblo. Juan García Naveira fue quien ideó, diseñó y costeó el parque, y junto a su hermano Jesús fundaron en 1908 el Patronato Benéfico-Docente García Hermanos con un capital base de 500.000 pesetas. La construcción empezó en 1893 y se prolongó hasta 1914, año en el que se inauguró.
En su mejor momento el parque ocupaba unos 90.000 metros cuadrados, nueve hectáreas; hoy se conserva apenas una décima parte. Se organizaba en dos partes: la baja, hoy desaparecida, con jardines, estanques y espacios de recreo; y la alta, el parque enciclopédico, con relieves históricos, representaciones de países y continentes, escenas alegóricas, referencias científicas y construcciones inspiradas en lugares lejanos, además de grutas, pasadizos y recorridos laberínticos. La estructura se distribuía en cinco niveles.
Entre lo que queda, las grutas artificiales con estalactitas de cemento y murales policromados son de lo más llamativo: reproducen medios de transporte como el aeroplano o el funicular, mapas del canal de Panamá, la pirámide de Keops —recuerdo de una gira por Egipto—, la muralla china y el globo aerostático. Estaban también el Estanque del Retiro, con una isla central y figuras clásicas, y el Estanque de los Papas, con bustos de papas y el Sagrado Corazón de Jesús. En las grutas prehistóricas había figuras de dinosaurios, y el parque alardeaba de un laberinto que se decía el más grande de España, con 6.120 metros. No faltaba una estatua de los hermanos en mármol de Carrara ni una curiosa colección de 41 relojes que marcaban los husos horarios del mundo, con el de Buenos Aires en el centro.
Hay un apunte importante antes de ir: el recinto está cerrado al público por trabajos de restauración y conservación, con la zona antigua cerrada temporalmente por rehabilitación y la zona nueva abierta. El parque fue declarado bien de interés cultural mediante el Decreto 23/2020, del 6 de febrero. Aun así, el entorno sigue siendo una excusa para acercarse al río Mandeo, que recorre unos 64 kilómetros antes de juntarse con el Mendo en Betanzos y que acoge la romería fluvial de Os Caneiros, la mayor romería profana de Galicia. Si te quedas con ganas de más cultura, Betanzos tiene cerca el Museo das Mariñas, en el antiguo convento de Santo Domingo, y la Fundación CIEC, en la modernista Casa Núñez.
Fecha de publicación
23 de septiembre de 2026
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