
El eclipse solar total del 12 de agosto ya ha pasado, pero en Betanzos dejó una marca difícil de olvidar. Fue un fenómeno que no se veía en Galicia desde 1905 y que no volverá a repetirse hasta el año 2180, así que quien lo vivió tuvo delante algo que no se repite en una vida. El momento más esperado llegó poco antes de las 20:30, dentro de una secuencia que empezó en territorio español en torno a las 19:30 y se prolongó hasta cerca de las 21:20.
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Betanzos se convirtió en un punto estratégico para verlo, con sus plazas y viñedos como miradores naturales, y el resultado fue un plan familiar y gratuito que atrajo a aficionados de toda la región. En el municipio, la totalidad duró un minuto y diecisiete segundos, con el pico a las 20:28. No fue la duración máxima de Galicia —esa se registró en A Mariña, Ribadeo y Burela, con un minuto y cuarenta y nueve segundos—, pero bastó para que el cielo cambiara por completo. En Santiago, por ejemplo, la ocultación llegó al 99,9 %, sin llegar a ser total.
Lo que se ve en esos segundos es lo que realmente engancha. Justo antes de la totalidad pudieron aparecer las perlas de Baily, y al desaparecer el último punto de la fotosfera surgió la corona solar, esa atmósfera blanca y difusa que el Sol normalmente esconde. Con el día hecho noche, aparecieron objetos que la luz del sol suele ocultar, como Venus, el objeto más brillante del cielo nocturno, y el eclipse coincidió además con el máximo de actividad de las Perseidas, así que las estrellas y las lluvias de meteoros compartieron protagonismo. A nivel físico se notó el cambio: la temperatura empezó a bajar y el viento cambió.
Para quien se lo tomó en serio, la seguridad fue lo primero. Observar el eclipse exige gafas certificadas ISO 12312-2 desde el inicio hasta que termina la totalidad, y la recomendación era buscar lugares con el horizonte oeste despejado, como zonas elevadas o la costa; en caso de niebla baja costera, las cotas más altas suelen ofrecer mejores condiciones. Las previsiones meteorológicas apuntaban a mejores probabilidades de cielo despejado en el interior peninsular, mientras que el norte corría más riesgo de nieblas matinales y nubes bajas costeras.
En cifras, el eclipse se pudo ver en los 313 concellos de Galicia, aunque solo en 156 se vivió el espectáculo completo, con la franja de totalidad —la umbra— cubriendo unos 250 kilómetros de ancho y dejando dentro solo a la mitad norte de la comunidad. Apenas 67 ayuntamientos completaron el proceso de información, con un total de 143 espacios habilitados y recomendados para vecinos y visitantes. Quien no pudo estar en persona siguió el evento en streaming a través de la Agencia Espacial Europea, el Instituto Geográfico Nacional y RTVE, que emitió en directo desde el Observatorio de Yebes a partir de las 18:30. En Betanzos, el eclipse fue el aperitivo perfecto para lo que sigue: las Fiestas de Betanzos, que arrancan hoy mismo, 14 de agosto, y se alargan hasta el día 25.
Fecha de publicación
14 de agosto de 2026
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