
Hay una forma distinta de ver la ría de Betanzos que no pasa por tierra firme. Desde el puerto de Betanzos sale un catamarán 100% eléctrico, sin emisiones, que propone recorrer la Reserva de Biosfera Mariñas Coruñesas e Terras do Mandeo desde el agua. La experiencia se resume en un recorrido guiado que combina el río Mandeo y la ría, con paradas en Paderne, Miño, Bergondo, Sada y Coirós, y que incluye un menú degustación de alta cocina elaborado con producto de proximidad. La embarcación admite hasta ocho personas a bordo, patrón incluido, y añade un detalle curioso: unas gafas de realidad virtual para simular un buceo por los fondos marinos sin mojarse. La actividad funciona todo el año, a diario en verano y de forma regular los sábados, domingos y festivos el resto del tiempo.
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La concesión llegó en febrero de 2022, cuando la Diputación de A Coruña la otorgó como parte de un Plan de Sostenibilidad Turística dotado con 1,5 millones de euros. No es la única manera de subir a bordo por aquí: convive con las rutas en catamarán por la ría que ofrece la empresa A-02 Velas. El planteamiento es sencillo: cambiar el coche por el agua para descubrir un paisaje que, visto desde la cubierta, se entiende mucho mejor.
Para situar el recorrido, conviene saber qué es exactamente lo que se navega. La Reserva de Biosfera Mariñas Coruñesas e Terras do Mandeo fue designada por la UNESCO en mayo de 2013 y abarca 116.724 hectáreas —113.969 terrestres y 2.754 marinas—, casi el 15% de la superficie de la provincia de A Coruña. El territorio se reparte entre diecisiete ayuntamientos: Abegondo, Aranga, Arteixo, Bergondo, Betanzos, Cambre, Carral, Coirós, Curtis, Culleredo, Irixoa, Miño, Oleiros, Oza-Cesuras, Paderne, Sada y Sobrado, con más de 190.000 habitantes. Es el primer destino de ecoturismo certificado de Galicia y también Destino Turístico Starlight.
El entorno que rodea la ría da para mucho más que el paseo en barco. En tierra quedan el casco histórico de Betanzos, con su gótico gallego; el Pazo de Mariñán en Bergondo, un conjunto histórico-artístico levantado a mediados del siglo XV y reformado en el XVIII, con sus jardines de estilo francés repartidos en 17 hectáreas; el mirador da Espenuca en Coirós; la laguna de Sobrado, construida entre 1500 y 1530; la fervenza da Rexidoira; el monte Xalo en Culleredo; la enseada de Santa Cruz y Mera en Oleiros; la ría del Burgo con la playa de Santa Cristina; y el boedo de Sisalde en Arteixo. Para quien prefiera moverse por su cuenta, la reserva ofrece rutas de senderismo, kayak por el río Mandeo —hay una de dos horas y 8,3 kilómetros, y otra mixta de 3,5 kilómetros remando y 3,5 a pie—, paddle surf en la 'Onda do Pedrido', considerada la ola más larga de Galicia, y ecoturismo en el Golfo Ártabro. Y si el plan termina en la mesa, la gastronomía local se apoya en productos con marca de la reserva, como los grelos de Monfero, el repollo de Betanzos y las patatas de Miño. El catamarán eléctrico es, en el fondo, una excusa más para acercarse a todo eso.
Fecha de publicación
15 de septiembre de 2026