
El Castell de l'Olla cumple cuarenta años y lo celebra como nunca. El espectáculo pirotécnico, que se lanza íntegramente sobre el mar desde plataformas flotantes frente a la Illeta de l'Olla, llega a su cuadragésima edición el sábado 8 de agosto a las 23:59, en el sábado más próximo a la festividad de Sant Llorenç. Para este aniversario la organización ha preparado el mayor despliegue de su historia: más de 1.600 kilos de pólvora, dos nuevas posiciones de disparo y un frente pirotécnico más amplio que el habitual.
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La ejecución vuelve a estar en manos de la Pirotecnia Vulcano, de Fernando Trotonda, que repite por cuarto año consecutivo. El guion combina los efectos clásicos que ya son marca de la casa —palmeras, serpentinas y los reconocibles 'pavos reales'— con novedades pensadas para la ocasión, como una cortina descendente de kamuro dorado y figuras de corazones y espirales. En conjunto, el espectáculo dura entre quince y veinte minutos.
Detrás hay una historia con nombre propio. La Cofradía del Castell de l'Olla, entidad sin ánimo de lucro fundada en 1987 por un grupo de treinta cofrades, nació como homenaje al pirotécnico local Blas Aznar, conocido como 'el tio Blai, el coheter'. Cuatro décadas después, el cartel del aniversario lo ha firmado el artista alteano Damià Díaz (Alicante, 1966), que con su obra rinde homenaje al primer cartel histórico que realizó su padre, Pepe Díaz Azorín; el pregón conmemorativo corrió a cargo de Beatriz Lorente-Sorolla, arquitecta y diseñadora, bisnieta del pintor Joaquín Sorolla y nieta de Elena Sorolla.
El acto de presentación se celebró en la residencia del presidente de la Cofradía, José Pérez Gorgoll, 'Picarraco', con la presencia de la consellera de Innovación, Industria, Comercio y Turismo, Mariàn Cano, el alcalde de Altea, Diego Zaragozí, y el director gerente del Patronato Costa Blanca, José Mancebo. En esa misma jornada se rindió un homenaje póstumo al cofrade Luís González-Albo Serrano, cuya familia recibió la 'Illeta d'Or'.
En lo práctico, el evento reúne a más de 50.000 personas en la playa de l'Olla, en la bahía de Altea, con el casco antiguo y la Sierra de Bernia como telón de fondo. Los mejores puntos para verlo son la propia playa de l'Olla, los jardines de Villa Gadea, el litoral alteano y los miradores del casco histórico. Para facilitar el acceso, el TRAM amplía su servicio nocturno del 8 al 9 de agosto reforzando las líneas 1, 3 y 9, con los tranvías circulando toda la noche; la recomendación general es evitar el vehículo privado en las inmediaciones de la playa.
Con los años, el Castell de l'Olla ha acumulado reconocimientos que explican su tirón: el Mérito Turístico en categoría de oro de la Diputación de Alicante en 1999, su declaración como Fiesta de Interés Turístico de la Comunitat Valenciana en 2007, su catalogación como Bien Etnográfico de Interés Cultural por el Consell Valencià de Cultura y el reconocimiento del Centro UNESCO Mediterráneo en 2016, coincidiendo con su trigésimo aniversario.
Fecha de publicación
5 de agosto de 2026