
Hay planes que no cuestan nada y que se disfrutan mejor caminando que sentados, y Las Balconades son justo eso. La 28ª edición del festival, que organiza la Concejalía de Cultura de Altea, está ahora mismo instalada en el casco histórico de l'Alfàs del Pi, donde se puede recorrer del 3 al 30 de septiembre. La muestra se inauguró el jueves 17, así que queda más de una semana para acercarse antes de que las obras vuelvan a empaquetarse.
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La idea es sencilla y es lo que hace que el festival funcione: 55 obras expuestas al aire libre, colgadas de los balcones y las fachadas de las calles del casco antiguo. No hay salas, ni entradas, ni horarios; el arte se integra en el paisaje urbano y se descubre paseando. Esas 55 piezas fueron las primeras presentadas, y el resto quedó como reserva, así que lo que ves es el primer corte de una convocatoria abierta a creadores de cualquier procedencia. El resultado es una mezcla heterogénea, porque la técnica y la temática son libres.
Para quien no lo conozca, Las Balconades nacieron en Altea en 1998 y desde entonces se han convertido en un referente cultural de la comarca, precisamente por esa forma de mezclar arte, arquitectura y vida cotidiana. La edición de este año empezó en Altea, del 13 de julio al 26 de agosto, y después de l'Alfàs del Pi seguirá su itinerario: Agost del 7 al 27 de octubre, Benimantell del 6 al 29 de noviembre y Oliva del 12 de diciembre al 11 de enero. Es decir, que la muestra va rotando por la Marina Baixa y más allá durante casi medio año.
Si te pica la curiosidad de saber cómo se participa, la convocatoria de esta edición estuvo abierta a cualquier creador mayor de 18 años, sin distinción de nacionalidad. Las inscripciones y la recogida de lienzos se hicieron hasta el 5 de junio, y la entrega de obras hasta el 19, siempre en la Casa de Cultura de Altea, en la calle Pont de Moncau, de lunes a viernes en horario de tarde. Había un depósito de 20 euros en efectivo que se devolvía al entregar la obra, con una tasa de 40 euros si se retiraba la tela sin participar. Un trámite sencillo para un festival que, en el fondo, se sostiene con ganas y con las fachadas de los vecinos.
En cualquier caso, lo interesante ahora no es cómo se monta, sino verlo puesto. Es un plan gratuito y familiar, ideal para una tarde tranquila en la Marina Baixa, y funciona igual de bien con niños que con adultos, porque no hace falta saber de arte para disfrutar de ver un cuadro colgado en un balcón cualquiera. Queda tiempo hasta el 30 de septiembre, así que no hay prisa, pero sí una buena excusa para pasear por el casco antiguo de l'Alfàs del Pi con los ojos un poco más atentos de lo habitual.
Fecha de publicación
23 de septiembre de 2026
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