
Si vas con niños por la Costa del Sol, Benalmádena tiene dos paradas que funcionan igual de bien y que se pueden encadenar en una misma jornada: el Mariposario y Selwo Marina. Son planes tranquilos, sin prisas, y muy agradecidos con los más pequeños.
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El Mariposario de Benalmádena es, según sus propios datos, el mayor de Europa. Está en la zona de El Retamar, justo al lado del Templo Budista, y el edificio tiene un aire tailandés muy particular, con materiales traídos directamente de Tailandia. Dentro hay un jardín tropical acristalado de más de 900 metros cuadrados y unos ocho metros de altura donde vuelan entre 1.500 y 2.000 mariposas exóticas de todo el mundo: Filipinas, Malasia, Belice, Kenia, Costa Rica o México. A lo largo del año pasan más de 150 especies distintas, y como las mariposas viven unas dos semanas, la población se renueva cada quince días. El ambiente se mantiene estable, con humedad alta y temperatura cálida, y no se usan productos fitosanitarios. Además de las mariposas hay ualabíes, tortugas de patas amarillas, pequeños canguros, peces koi y aves tropicales. La visita dura entre 45 y 90 minutos, abre todos los días de 10:00 a 18:30 y cuesta 12 euros para adultos y 9,50 para niños y jubilados; los menores de dos años entran gratis. Se puede llegar en coche por la A-7, salida 217, y hay aparcamiento gratuito junto al recinto. Se puede hacer foto y grabar, incluso con flash, siempre que no se moleste a las mariposas, y el espacio es apto para cochecitos y sillas de ruedas. En primavera y otoño hay menos gente y las mariposas suelen estar más activas.
Selwo Marina, por su parte, es un parque de vida marina y delfinario, el único de Andalucía que combina delfines y pingüinario de hielo. En sus 1,67 hectáreas conviven pingüinos de Magallanes, Macaroni, Rey y Juanito, delfines, leones marinos sudamericanos, tucanes, guacamayos, cacatúas y armadillos, además de una zona amazónica con pirañas, ranas flecha, tarántulas, lagartos y serpientes. Lo más entretenido para los niños son los espectáculos de delfines y leones marinos —para los que conviene llevar bañador—, los encuentros con pingüinos y monos ardilla, y la alimentación de tortugas gigantes. El parque es pequeño y se recorre en no más de dos horas. El horario cambia según la temporada: en verano abre hasta las 21:00 y el resto del año hasta las 18:00. La entrada general parte de 15,90 euros comprándola online, y hay una reducida para niños de 3 a 7 años, mayores de 65 y familias numerosas. Los menores de tres años entran gratis. Está en el Parque de la Paloma, con acceso por la A-7, salida 222, y también dispone de aparcamiento gratuito.
El remate lógico es el propio Parque de la Paloma, la mayor zona verde urbana de la Costa del Sol, con más de 200.000 metros cuadrados, un lago artificial y animales sueltos como pavos reales, cisnes y cabras montesas. La entrada es gratuita y abre todos los días, así que es el sitio perfecto para que los niños sigan corriendo después de las dos visitas. Entre los dos parques y el paseo por el Parque de la Paloma, tienes una jornada completa y muy variada sin salir de Benalmádena.
Fecha de publicación
5 de septiembre de 2026