
Desde Benalmádena hay una escapada que combina vértigo y prehistoria en un mismo día: el Caminito del Rey y la Cueva Prehistórica de Ardales. El recorrido principal es una pasarela peatonal de 7,7 kilómetros que atraviesa el Desfiladero de los Gaitanes, una garganta con paredes de más de 300 metros de altura y apenas diez metros de ancho, donde las pasarelas de madera y cristal quedan suspendidas a más de cien metros sobre el río Guadalhorce. El tramo más espectacular suma 2,9 kilómetros de pasarelas colgantes y senderos forestales, y completarlo lleva unas dos horas y media. La entrada cuesta 12 euros y la visita guiada 18, y en los dos casos hace falta reservar con antelación. Abre de martes a domingo, con horario de verano de 10:00 a 17:00 y cierra los días 1 de enero y 24, 25 y 31 de diciembre.
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La segunda parada, a cuatro kilómetros de Ardales, es la Cueva Prehistórica de Ardales, también conocida como Cueva de Doña Trinidad. Es un yacimiento con arte rupestre paleolítico datado entre el Paleolítico Medio y el Neolítico-Calcolítico, declarado Monumento Nacional en 1985 e incluido en el Itinerario Cultural Europeo desde 2010. Se descubrió en abril de 1821 y conserva más de mil motivos artísticos: marcas rojas de manos sopladas de hace más de 45.000 años, realizadas por neandertales, figuras de animales de entre 14.000 y 30.000 años, manos aerografiadas de más de 35.000 y figuras femeninas de más de 25.000. La visita guiada dura dos horas dentro de la cavidad y tres en total sumando el Centro de Interpretación de la Prehistoria de Ardales, en la avenida de Málaga, número 1. Hay pases de martes a domingo a las 10:00 y los viernes y sábados también a las 16:00. Cuesta 5 euros para niños de 8 a 12 años y 15 euros para mayores de 12, y se exige calzado de campo o deporte con suela de goma; no está indicada para menores de 8 años, mayores de 70, embarazadas o personas con problemas de movilidad.
Si el día da para más, el entorno guarda un tercer capítulo: las Ruinas de Bobastro, un complejo rupestre del siglo IX levantado sobre la Mesa de Villaverde, donde Omar ibn Hafsún estableció su fortaleza entre los años 880 y 919. Declarado Bien de Interés Cultural en 1931, conserva la única basílica mozárabe conocida de al-Ándalus, excavada en roca arenosa y destruida en el 928. Se puede visitar de martes a viernes de 10:00 a 15:00 y de sábado a domingo de 9:00 a 15:00, con los lunes cerrados. Alrededor quedan la Iglesia Rupestre de Bobastro, el Monasterio mozárabe suburbano y la Necrópolis de Las Aguilillas, además del Castillo de la Peña, el Museo de Ardales, la Iglesia de Nuestra Señora de los Remedios, el Puente Romano de la Molina, el Convento de Capuchinos y las ermitas de la Encarnación y Nuestra Señora de Villaverde. Todo el entorno está protegido como Paraje Natural desde 1989 y forma parte de la Reserva de la Biosfera Intercontinental del Mediterráneo Andalucía-Marruecos.
Fecha de publicación
27 de agosto de 2026