
Barcelona tiene desde el verano un sitio nuevo para los que no pueden empezar el día sin café. El Museo del Café, en el número 36 de la Via Laietana, justo enfrente de la plaza de la Catedral, abrió sus puertas el 7 de julio y reúne más de 2.000 piezas históricas relacionadas con el grano. Lo gestiona el Gremi del Cafè, Torradors de Catalunya, y el recorrido se reparte en dos plantas que suman casi 500 metros cuadrados.
Cada semana elegimos 🏆 los 5 mejores 🏆 planes de Barcelona y te los enviamos. Solo un email semanal, sin spam.
Al enviar tu correo, aceptas nuestra Política de Privacidad
La colección es lo que realmente sostiene el sitio. Hay más de cien máquinas de espresso antiguas y una biblioteca especializada con más de 1.200 volúmenes. Cerca del 80% de las piezas vienen de colecciones privadas y muchas se han restaurado tras tres años de búsqueda por medio mundo. Entre lo más llamativo hay un molinillo de 1862 fabricado en Inglaterra para la Exposición Universal de Londres, con el sello de la casa real británica de la reina Victoria, que pasó por los almacenes Harrods de Londres y Buenos Aires; una cafetera Gaggia dorada que entre 1994 y 2004 formó parte de Central Perk, la cafetería de 'Friends'; una Victoria Arduino 'Extra' de 1910, de la que solo se fabricaron cinco unidades y que funcionó en el Hotel Le Negresco de Niza; y una cafetera Solac de 1916 hecha en Barcelona, el primer modelo de cafetera de bar en España. También hay un molinillo de casi 400 kilos y diseños inspirados en la aerodinámica de los aviones, en el trencadís de Gaudí y en las curvas de Gina Lollobrigida.
Detrás del proyecto está Giuseppe Panasiti, dueño de la colección y fundador de Café di Roma, que abrió su primera cafetería en Barcelona en 1994. La familia Panasiti llegó a tener hasta cien establecimientos antes de que la empresa fuera adquirida por Lavazza en 2001; hoy mantienen tres cafeterías con el nombre Cappuccino, en la Via Laietana 23 y 44 y en la Rambla 76.
La visita no se queda en mirar. Hay una zona de cafetería y degustación independiente donde sirven la mezcla Supercrema Blend —70% arábica de Brasil, Nicaragua y Colombia y 30% robusta de la India— y otros cafés de origen de Brasil, Etiopía y Colombia. Y lo más entretenido: puedes prepararte tu propio espresso con una máquina original de los años cincuenta y un molinillo restaurado. El museo abre todos los días, de lunes a domingo, de 10:00 a 20:00 horas, y la entrada cuesta 8,50 euros para adultos, que se compra en museodelcafe.com/tickets. Es un plan tranquilo y distinto para una tarde en el centro, y funciona igual de bien para quien sabe de café que para quien solo quiere ver máquinas curiosas.
Fecha de publicación
30 de septiembre de 2026