
Desde hoy y hasta el domingo 16, la Plaça Nova, justo delante de la Catedral, se convierte en el centro de Barcelona. Son las Fiestas de Sant Roc, las más antiguas de la ciudad, que este año llegan a su 437ª edición y que están declaradas Fiesta Patrimonial de Interés Nacional. El recinto, en pleno Barrio Gótico, es pequeño pero con mucha historia: desde el siglo XIV se considera puerta de entrada a la muralla romana y punto de encuentro del casco antiguo.
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El origen explica buena parte de lo que se ve. Las fiestas nacieron en 1589, después de que el barrio se librara de la peste de 1583, y desde entonces han ido sumando tradiciones muy propias. Está la Cucanya, esa barra elevada en la que hay que deslizarse manteniendo el equilibrio; el Porró Llarg, un pitorro de cristal de unos 75 centímetros que solo se bebe el día 16 y que se incorporó en 1830; los panellets, dulces típicos desde 1869; y la Fiesta del Perro, que celebra su 53ª edición. Los protagonistas son los gigantes centenarios, Laieta y Roc, que cumplen 120 años y estrenan vestidos nuevos tras un proceso de restauración que mezcla los modelos originales de principios del siglo XX con los de 1985.
El programa va cambiando cada día. Hoy miércoles arranca con la feria de artesanía en la avenida de la Catedral y una cercavila infantil por la tarde; el jueves 13, el cabezudo Cu-Cut abre la jornada montado sobre un burro y se presentan los nuevos vestidos de los gigantes; el viernes 14 llega la Fiesta del Perro con su 53ª edición; y el sábado 15 hay cercavila del vermut, encuentro de gigantes y baile nocturno. El domingo 16 es el día grande: traca despertada, el baile del Àguila de la Ciutat, la renovación del voto en la basílica de Santa Maria del Pi y, por la noche, el 42º correfoc y el 153º castillo de fuegos.
Para quien se acerque, conviene saber un par de cosas. Todas las actividades son gratuitas, así que no hace falta reservar ni pagar entrada. El acceso en transporte público es sencillo: las estaciones de metro Jaume I, Urquinaona, Catalunya y Liceu quedan cerca, y por la zona pasan numerosas líneas de autobús, tanto diurnas como nocturnas. Y como agosto aprieta, la organización habilita espacios de sombra y agua en las horas de más calor.
Si tienes el domingo libre, ese es el día más completo. Empieza temprano con la traca y el seguici tradicional que baja desde la Plaça Nova hasta la plaza del Pi, sigue con el baile del Àguila y el Cant dels Goigs en la Catedral, y termina con el correfoc y el castillo de fuegos. Es una buena excusa para perderse por el Barrio Gótico y ver una fiesta que lleva más de cuatro siglos funcionando casi igual.
Fecha de publicación
12 de agosto de 2026
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