
Barakaldo se ha puesto a contar sus años, y lo hace con una fecha bastante concreta: el 30 de enero de 1051. Ese día aparece por primera vez el nombre de la ciudad por escrito, en un documento conservado en el Becerro Galicano del Monasterio de Yuso, en San Millán de la Cogolla, donde se lee 'baracaldonensis' vinculado al señor Lope Blascoz, algo que se interpreta sencillamente como 'Lope Blascoz, el de Barakaldo'. Para verlo en persona, la alcaldesa Amaia del Campo viajó hasta San Millán junto a Joseba Altube, presidente de la asociación cultural Laguntasuna.
Cada semana elegimos 🏆 los 5 mejores 🏆 planes de Baracaldo y te los enviamos. Solo un email semanal, sin spam.
Al enviar tu correo, aceptas nuestra Política de Privacidad
Ese dato es el punto de partida del programa cultural para redescubrir la ciudad, que impulsa Laguntasuna junto al Ayuntamiento y que se reparte entre el 19 de septiembre y el 13 de octubre. El arranque es el más vistoso: los días 19 y 20 de septiembre el barrio de San Vicente acoge una Feria Medieval, y el cierre llega el 13 de octubre con la presentación de unos tótems y una exposición divulgativa en la calle Fueros, desde la zona de la iglesia hasta el metro, con expertos locales que explican qué significa realmente aquel 'baracaldonensis'.
La ciudad, que hoy ronda los 100.200 habitantes, tiene sus orígenes cerca de la desembocadura del río Galindo. Durante siglos fue un territorio rural de la Alta Edad Media y no fue hasta 1854, con la construcción de la fábrica siderúrgica Nuestra Señora del Carmen, cuando se transformó en la urbe industrial que todos reconocemos. Esa doble cara —la rural antigua y la industrial posterior— es precisamente lo que el programa quiere poner en valor.
Si quieres empezar el recorrido por tu cuenta, la Iglesia de San Vicente es una parada lógica. Es barroca y gótica, data de la primera mitad del siglo XVII y está en la calle Elejalde, 2, en pleno barrio de San Vicente. Su retablo mayor reúne imágenes de San Antonio de Padua, San José y el trío del calvario, con la efigie de un San Vicente joven presidiendo el conjunto. Es uno de los monumentos más destacados de la ciudad y encaja con el ambiente medieval que se respira en el barrio durante esos días.
Detrás de buena parte de esto está Laguntasuna, la asociación cultural que se fundó el 8 de diciembre de 1949 y que hoy reúne a cerca de 350 socios, con unos 200 activos. No es su primera incursión en este tipo de iniciativas: organizan el programa Barakaldo Erromerian y mantienen viva la comparsa de gigantes de Barakaldo, formada por Don Galindo de Retuerto, Doña María de Ayala, Tomasa y Txomin. Es decir, que el programa no es un invento puntual, sino que sale de una entidad que lleva décadas trabajando la cultura local.
Así que, si te apetece mirar Barakaldo con otros ojos, el plan está servido: feria medieval para empezar y exposición para cerrar, con una iglesia barroca y gótica como telón de fondo. Es una excusa cómoda para redescubrir la ciudad desde un ángulo histórico y familiar, y para entender que aquel 'baracaldonensis' de 1051 es, en el fondo, el primer rastro escrito de lo que hoy es casa de más de cien mil personas.
Fecha de publicación
16 de septiembre de 2026
Más información