
Badalona tiene una cara que no siempre sale en las fotos: su litoral. Las guías 'Ruta centro y litoral' y 'Badalona en un día', de Vivir Badalona, proponen un recorrido a pie que une el Centre, Dalt de la Vila, la Rambla, la playa, el Anís del Mono y el Gorg, y que sirve para descubrir la ciudad desde el mar. El protagonista es el Pont del Petroli, un pantalán que se adentra en el agua y funciona como mirador emblemático.
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Su historia explica por qué no es un paseo cualquiera. El primer puente se construyó en 1879, en madera, para descargar petróleo de los barcos cisterna; en los años sesenta, la compañía CAMPSA levantó junto al antiguo la cuarta plataforma de este tipo en España, una estructura de hormigón que hoy se considera uno de los monumentos de la ciudad. Dejó de usarse como punto de descarga en los años noventa, y ese abandono permitió que se formara un ecosistema submarino único en el litoral catalán. En 2001, cuando se anunció su desmontaje, el pastelero Josep Valls encabezó un colectivo para defenderlo; en 2003 pasó a propiedad municipal con el compromiso de habilitarlo como paseo y mirador, y abrió al público el 13 de junio de 2009. En 2012 se integró con el resto del Paseo Marítimo, y en su entrada se instaló una estatua dedicada a la historia de la fábrica del Anís del Mono, muy cercana.
El mar, sin embargo, ha tenido la última palabra. Un temporal de principios de 2017, con olas de hasta ocho metros, destrozó buena parte del pavimento de madera, y la reparación se completó en octubre de ese año con una inversión de 216.280 euros. Pero en enero de 2020 llegó la borrasca Gloria, con olas de hasta diez metros, que dejó la pasarela impracticable y cerrada al acceso público por problemas de seguridad. Desde entonces, el Ayuntamiento ha ido ajustando el proyecto de recuperación: el primer presupuesto era de 1,5 millones de euros y menos de dos años de obra; un estudio posterior de la UPC lo elevó a 2,3 millones y alargó los plazos hasta la segunda mitad de 2023. En el verano de 2022 se celebró una votación popular que definió el nuevo diseño como una estructura redonda con un agujero en el centro, pensada para aguantar mejor los temporales. El teniente de alcalde de Territorio y Sostenibilidad, Dani Gracia, señaló que solo quedaba el permiso del Ministerio para la Transición Ecológica y que, sin él, la obra podría aplazarse un año más, hasta 2026.
Mientras el puente sigue cerrado, las playas urbanas funcionan. Son accesibles desde el centro y el litoral, y cuentan con una guía propia sobre servicios, estado del mar, accesibilidad, perros y planes de litoral. La Generalitat mantiene además una guía de identificación de medusas y organismos gelatinosos, con consejos de seguridad y el estado de las playas catalanas, actualizada al 30 de junio. El sistema de banderas es sencillo: verde para disfrutar del baño con mar tranquilo; amarilla para tener precaución ante olas de hasta 1,5 metros, corrientes medianamente fuertes, tormenta, suciedad, arena en mal estado o medusas; y roja cuando está prohibido bañarse por olas de dos metros o más, corrientes fuertes, mar muy agitado o agua y arena contaminadas.
Para quien planee acercarse este fin de semana, el pronóstico marca días soleados por la mañana que se vuelven variables por la tarde, con temperaturas máximas en torno a los 31 grados y el agua a unos 27. El viento sopla del este, con rachado por la noche, y el mar se mantiene en marejadilla pasando a marejada a mitad del día, con oleaje bajo y corto. Es un buen momento para caminar por la arena, aunque el mirador estrella siga esperando su turno.
Fecha de publicación
25 de julio de 2026
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