
El Pont del Petroli es, desde hace años, el mirador más reconocible de Badalona: una pasarela peatonal que se adentra unos 250 metros en el mar, a unos 4,5 metros sobre el agua, y que hoy mismo no se puede pisar. La estructura, una construcción de hormigón con un puente de acceso de unos 235 metros y una plataforma de descarga al final, está cerrada por obras. Las arrancaron en junio de 2026 y la previsión es reabrir a finales de año, así que quien lo tenga pendiente como plan de tarde tendrá que esperar un poco más.
Cada semana elegimos 🏆 los 5 mejores 🏆 planes de Badalona y te los enviamos. Solo un email semanal, sin spam.
Al enviar tu correo, aceptas nuestra Política de Privacidad
La historia explica por qué un puente así terminó convertido en paseo. El primero se levantó en 1879 para descargar petróleo de los barcos; el segundo, construido por CAMPSA en 1965, se usó como pantalán hasta 1990. En 2001 se habló de desmontarlo, pero un colectivo encabezado por Josep Valls lo defendió, el Ayuntamiento lo compró en 2003 y, tras restaurarlo, lo abrió al público el 13 de junio de 2009. Tres años después quedó integrado en el paseo marítimo. La plataforma que se está reconstruyendo ahora es una novedad: una plataforma circular, tipo dónut, de 13 metros de diámetro exterior y un hueco central de cinco, diseñada para que las olas la atraviesen en los temporales en lugar de golpearla de lleno. Fue el diseño más votado por los vecinos en el proceso participativo de 2022 y lo validó el Laboratorio de Ingeniería Marítima de la UPC. La inversión ronda los 3,4 o 4 millones de euros, financiados por el Área Metropolitana de Barcelona y el Ayuntamiento, y la idea es que, una vez reabierto, el acceso sea las 24 horas.
Mientras tanto, la playa que lo rodea sigue funcionando. La playa del Pont del Petroli queda entre la avenida de Sant Ignasi de Loiola y la plaza de los Patines de Vela, tiene 420 metros de largo por 67 de ancho, arena dorada y aguas tranquiladas, y no es nudista. Hay paseo marítimo, duchas adaptadas, papeleras, servicio de limpieza, comida, bebida, alquiler de hamacas, zona infantil y zona deportiva. El acceso es a pie y está señalizado, con accesos para personas con movilidad reducida. En autobús llegan las líneas BD-1, BD-4, BD-5, BD-7 y BD-26, y la estación de Renfe de Sant Adrià queda a unos 500 metros. El hospital más cercano es el Germans Trias i Pujol.
Cerca del puente está la fábrica del Anís del Mono, fundada por los hermanos Bosch hacia 1870, una joya modernista que aún elabora el anís de forma artesanal con los mismos alambiques de cobre de hace más de 150 años. La visita guiada dura una hora y media, es obligatoria y requiere reserva previa. En el paseo marítimo hay una estatua de bronce del mono, de 200 kilos, en honor a la marca. Y un poco más allá queda la desembocadura del Besòs, con un parque fluvial de unas siete hectáreas donde se ven más de 200 especies de pájaros en época migratoria, que ahora forma parte del proyecto REVIUBESÒS para renaturalizar el delta. El Puerto de Badalona, con sus más de 600 amarres, completa el entorno.
Fecha de publicación
14 de septiembre de 2026