
Badalona tiene debajo del casco antiguo una ciudad romana entera, y su nombre antiguo era Baetulo. Se fundó hacia el año 100 a.C. y aguantó hasta el siglo VI d.C., ocupando unas trece hectáreas cerca del mar. Fue una de las primeras fundaciones de la provincia de Hispania Tarraconensis, y autores clásicos como Plinio el Viejo o Ptolomeo la mencionan. En 1995 la Generalitat la declaró Bien Cultural de Interés Nacional.
Cada semana elegimos 🏆 los 5 mejores 🏆 planes de Badalona y te los enviamos. Solo un email semanal, sin spam.
Al enviar tu correo, aceptas nuestra Política de Privacidad
El Museo de Badalona es la puerta para verla. Nació en 1955 y abrió en 1966, después de que en 1954 aparecieran las termas al urbanizar el cercado de la Torre. Tras una remodelación en 2010, su subsuelo es un yacimiento de 3.400 metros cuadrados donde se conservan las termas completas, el cardo y el decumanus maximus con sus cloacas, y restos de insulae y tabernae. La pieza estrella es la Venus de Badalona, una escultura de mármol de Carrara del siglo I d.C. hallada en 1934, expoliada en 1940 y devuelta en 1980; se considera una de las representaciones femeninas romanas más importantes halladas en Cataluña. También se puede ver la Tabula Hospitalis, una mesa de bronce del año 98 que recoge un pacto de hospitalidad.
El museo se extiende más allá del edificio principal. La Casa de los Delfines es una domus de finales del siglo I a.C. con mosaicos y pinturas murales; el Jardín de Quinto Licinio conserva una piscina romana descubierta en 1957; el Turó d'en Boscà es un poblado ibérico amurallado; y la Casa de la Hiedra, en la calle Lladó 55, completa el conjunto. Cada año, el último fin de semana de abril, el festival romano Magna Celebratio llena las calles con reconstrucción histórica y jornadas de puertas abiertas en todo el patrimonio romano de la ciudad.
En cuanto al teatro romano, su historia es distinta. Se descubrió en junio de 2000, en el subsuelo, y se anunció oficialmente en octubre; era el segundo teatro romano localizado en Cataluña después del de Tarragona. Tenía unos 50 metros de diámetro, capacidad para entre 1.500 y 2.000 espectadores y estaba situado en la parte alta de la montaña, cerca del foro, visible desde la Vía Augusta y desde el mar. Lo que se encontró —parte de una pared semicircular y los contrafuertes— está en tan mal estado que se ha descartado su remodelación, por lo que lo más probable es que acabe oculto para permitir el desarrollo urbanístico.
Para visitarlo, el museo está en la Plaça de l'Assemblea de Catalunya, 1, y abre de martes a sábado de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:00, y domingos y festivos de 10:00 a 14:00, con los lunes cerrados. El conjunto de la ciudad romana cuesta 6 euros, la Casa de los Delfines y el Jardín de Quinto Licinio 2 euros, y hay tarifa reducida de 3 euros para jóvenes de 17 a 25 años. Las visitas guiadas se concertan con antelación: la de la Casa de los Delfines es el segundo domingo de cada mes, de 10:00 a 14:00, dura 45 minutos y no requiere reserva previa, mientras que la del Jardín de Quinto Licinio dura media hora y sí la necesita.
Fecha de publicación
10 de septiembre de 2026