
Hay sitios que forman parte del paisaje de una ciudad casi sin que uno se dé cuenta, y Marchivirito es uno de ellos. Está en la Carretera de Cáceres, 37, y es posiblemente uno de los locales de hostelería más antiguos de Badajoz: empezó a principios del siglo XX como merendero, y el restaurante tal y como funciona hoy nació en 1988 de la mano de José Domínguez García, al que todo el mundo conoce como Pepe, y su esposa Carmen Flores Montesinos, que se encargaba de la cocina y la repostería. La dirección ahora está en manos de la segunda generación, sus hijos José y Javier Domínguez Flores, así que el relevo está más que asegurado.
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Lo que sostiene el sitio es una cocina tradicional con guiños de vanguardia y raíces extremeñas. Al frente está la jefa de cocina Pilar Flores, que también supervisa el control y el pase, y debajo tiene un equipo repartido por partidas: Carlos González en el cuarto frío, Isabel Flores en el entremetier —sopas, cremas y revueltos—, Alba Santillán en pescados y mariscos, Carmen Flores en repostería y el montaje de platos repartido entre Marisol Díaz, para arroces y verduras, y David Campos, para las carnes. En barra está José Flores y en los comedores atiende el propio José Domínguez junto a Vasco Marcelino, Nelson Miranda, Luis Felipe, Raúl Escobar y José Manuel Guzmán, este último encargado del comedor privado. Es una organización cerrada, casi familiar, que se nota en el trato.
La carta se mueve con soltura entre producto local y platos con nombre propio. Entre lo más recomendado están el steak tartar, el solomillo de retinto con fuet, las alcachofas, el carpaccio de retinto, el arroz de rabo de toro con foie, el timbal de atún marinado, el calamar en su tinta, el bogavante salteado y las manitas de cerdo rellenas de boletus y foie. De postre, las milhojas de canela con mascarpone y fresas son las que suelen cerrar la cena. En la sección de carnes, los precios dan una idea del registro: el costillar de cerdo al horno con salsa de pasas y patatas panaderas cuesta 18 euros, igual que el rabo de toro estofado y deshuesado con compota de cebolla caramelizada; el steak tartar, 26; el entrecot de vaca nacional macerada con patatas salteadas, 25; el solomillo de retinto al foie Marchivirito, 26; el cochinillo confitado con chutney de frutas y salsa de miel, 22; la paletilla de cordero asada con patatas panaderas y pimientos de Padrón, 27; la presa ibérica con salsa de orejones y dátiles, 20; el solomillo ibérico con crema de trufa y vieiras, 22; las manitas rellenas de boletus y foie, 17; la pluma en salsa de naranja con verdurita al dente y panaderas al cebollino, 17; el chuletón al plato caliente, 26, con un suplemento de 5 euros si quieres ensalada o patatas panaderas al cebollino; y el solomillo ibérico relleno de queso y langostinos con salsa de miel, 19.
Para acompañar, el restaurante sirve vinos de la Denominación de Origen Ribera del Guadiana, reconocida oficialmente en 1999, que engloba subzonas como Tierra de Barros, Matanegra, Ribera Alta, Ribera Baja, Cañamero y Montánchez. En cuanto a reconocimientos, José Domínguez recibió el premio Autónomo de la VIII edición de los premios Empresario de Badajoz, concedido por La Crónica de Badajoz el 21 de noviembre de 2018. En GastroRanking tiene una puntuación general de 8,49 sobre más de 1.600 opiniones, y en Google ronda el 9,2. Un par de notas prácticas antes de ir: admite reservas con antelación, acepta tarjetas Diners Club y cierra los domingos y los lunes.
Fecha de publicación
20 de agosto de 2026
Sitio Web
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Cómo llegarTeléfono
924 27 42 15