
Hay premios que no se entienden del todo hasta que uno prueba lo que los ganan. El fin de semana pasado, en Granada, se celebró el concurso Pizza por Passion, y el trofeo a la mejor pizza napolitana de España acabó en Avilés. El restaurante premiado es Sublime, que está en la calle N. Menéndez, en el barrio de Sabugo, y que lleva abierto apenas unos meses. Detrás del galardón está Tommaso Cristiano, el maestro pizzero del local, que comparte la dirección con Pasquale Russo.
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Para quien no siga el mundo de la pizza, el nombre del premio puede sonar a marketing, pero el currículum de Cristiano da otra lectura. En 2022 quedó sexto en la olimpiada pizzera de Nápoles, que es básicamente las Olimpiadas del sector, así que no es un aficionado que ha tenido suerte en un concurso puntual. Lo que se premia aquí es la masa: en Sublime trabajan con masa madre, ingredientes de primera calidad y técnicas tradicionales, y la pizza de tomate y mozzarella es la que se ha llevado el título de mejor de España.
La pizza napolitana tiene sus reglas, y Sublime las sigue al pie de la letra. La masa madre es la clave, porque es la que da esa textura alveolada y esa digestión más ligera que la de una pizza convencional. A eso se le suma el horno, que tiene que alcanzar temperaturas altísimas para cocinar la masa en un par de minutos, y el respeto por los ingredientes, que en una buena napolitana son pocos pero tienen que ser los mejores. El resultado es una pizza con el borde inflado y aireado, casi quemado en algunos puntos, y un centro fino y jugoso.
El hecho de que un restaurante tan nuevo se lleve un premio nacional pone el foco en un barrio que no suele ser el primero en el que uno piensa para cenar fuera. Sabugo es un barrio con vida propia, y que Sublime haya abierto allí y en tan poco tiempo se haya colocado en el mapa pizzero del país dice bastante del proyecto. No es un sitio que viva del nombre, sino de lo que sale del horno, y el premio de Granada solo confirma lo que ya se comentaba por el barrio desde la apertura.
Si te apetece probarla, la dirección es sencilla: calle N. Menéndez, en Sabugo. La pizza estrella sigue siendo la clásica de tomate y mozzarella, la misma que se llevó el reconocimiento, así que es el punto de partida lógico para quien va por primera vez. Con el premio encima, es probable que las mesas empiecen a volar, así que conviene no dejarlo para el último momento. Sea como sea, Avilés tiene ahora mismo una de las mejores pizzas napolitanas del país a la vuelta de la esquina, y eso es un motivo más que suficiente para acercarse.