
Hay exposiciones que se convierten en cita familiar casi sin darse cuenta, y la que acaba de cerrar la Sala del Cómic de Avilés es un ejemplo claro. 'Mortadelo y Filemón y sus peripecias con la ciencia', también conocida como 'La ciencia de Mortadelo y Filemón. Crónicas disparatadas de la investigación en España', se despidió el pasado 30 de septiembre tras tres meses en cartel, con una cifra que habla por sí sola: 12.700 visitantes. Para una sala municipal, ese número coloca la muestra como el gran éxito del espacio.
Cada semana elegimos 🏆 los 5 mejores 🏆 planes de Avilés y te los enviamos. Solo un email semanal, sin spam.
Al enviar tu correo, aceptas nuestra Política de Privacidad
La idea partía de un cruce curioso: leer la ciencia a través del humor de Francisco Ibáñez. La exposición reunía 39 portadas protagonizadas por el dúo, publicadas entre 1975 y 2018, todas ellas con algún guiño científico o tecnológico. Se organizaba en cinco secciones que seguían el hilo del disparate: 'Un mundo en movimiento bajo la lupa de la ciencia', 'Innovaciones tecnológicas incorporadas por la T.I.A.', 'El laboratorio de Bacterio, aciertos y accidentes', 'La ciencia en el espejo social de Mortadelo y Filemón' y 'Ciencia de emergencia para tiempos revueltos'. Detrás estaba la Vicepresidencia de Cultura Científica y Ciencia Ciudadana del CSIC, con la colaboración de Penguin Random House Grupo Editorial.
Lo interesante era que la cosa no se quedaba en el papel. La muestra se completaba con la web lacienciademortadeloyfilemon.csic.es, a la que se accedía mediante códigos QR que vinculaban las portadas con investigaciones reales del CSIC, y con un catálogo que recogía todas las imágenes y los textos. Además, la entrada era gratuita y venía con un detalle para coleccionistas: tres láminas exclusivas en formato A3, una por cada tramo de la exposición, que se repartían hasta agotar existencias.
El escenario no era un detalle menor. La Sala del Cómic, en la Plaza de Camposagrado, 2, es la primera sala municipal de España dedicada íntegramente al noveno arte y funciona a la vez como Museo de Historia Urbana de Avilés. Por sus paredes han pasado otros nombres del cómic, como las 'Baladas de Zapico' de Alfonso Zapico, autor asturiano nacido en Blimea en 1981 y Premio Nacional de Cómic en 2012 por 'Dublinés'.
La muestra se inauguró el 1 de julio y se mantuvo abierta hasta el 30 de septiembre, tres meses en los que el humor de Ibáñez sirvió para acercar la ciencia al público general. Para quien se la perdió, el catálogo sigue siendo la mejor manera de repasar esas portadas y los textos que las acompañaban. Y para quien no conozca la sala, es una buena excusa para tenerla en el radar: un espacio municipal dedicado al cómic que, además, cuenta la historia urbana de la ciudad. La exposición ya no está, pero el precedente que deja en cifras es difícil de olvidar.