
Hay barrios que cambian sin que uno se dé cuenta, y el Sabugo es uno de ellos. El antiguo barrio marinero de Avilés, que durante décadas se leyó en clave de redes y lonja, se ha convertido en los últimos meses en un auténtico viaje culinario: hoy concentra locales de siete nacionalidades distintas en un mismo rincón, y la mejor forma de entenderlo es dejándose caer por sus calles con hambre.
Cada semana elegimos 🏆 los 5 mejores 🏆 planes de Avilés y te los enviamos. Solo un email semanal, sin spam.
Al enviar tu correo, aceptas nuestra Política de Privacidad
El epicentro está en la calle La Estación, el tramo que une Pedro Menéndez con la terminal de transportes. Es, con diferencia, la vía más cosmopolita del barrio: en unos pocos pasos se pasa del kebab a la pizza napolitana, del curry indio a las cebollas rellenas, con cerveza artesana —asturiana o extranjera— y cumbia sonando en un bar colombiano. Es el tipo de concentración que no se encuentra en cualquier código postal.
Entre las novedades recientes destaca Sublime, el restaurante de cocina italiana que abrieron Tomasso Cristiano y Pasquale Russo hace menos de un mes; Russo, por cierto, se llevó el sexto puesto en la olimpiada pizzera de Nápoles en 2022. A pocos pasos está el Taj Mahal, la cocina india de Khalid M. Rofan, con su clientela en pleno crecimiento y la ventaja de tener la estación casi al lado. Y para quien prefiera quedarse en casa, Aimé mantiene viva la tradición asturiana con un toque vanguardista: es el proyecto de Luis González, que lleva tres años, ostenta un Sol Repsol y compra los productos dentro del propio barrio. Un poco más allá, en la plaza de La Merced, Cáscara se ha hecho un nombre con su brunch de huevos benedict y tortitas, y no es raro escuchar allí conversaciones en inglés.
El cambio no es casual. Los hosteleros del barrio hablan del Sabugo como un ejemplo de convivencia y como un referente culinario que, en pocos meses, ha pasado de la cocina tradicional asturiana a un crisol de culturas. Esa mezcla convive con los nombres de siempre, los que forman parte del ADN del barrio: Casa Lin, La Botella, La Araña, Casa Marisa y El Pañol. La gracia está precisamente en esa convivencia, en poder elegir entre una pizza napolitana y un plato tradicional sin cambiar de código postal.
Un apunte para quien tenga el recuerdo fresco: Yume Gastro, que estuvo en el número 18 de la calle Estación y formaba parte del mapa gastronómico del barrio, se ha trasladado al Centro Niemeyer, en la Torre del Niemeyer (Av. del Zinc, s/n), donde Adrián San Julián —nominado a mejor cocinero revelación en 2022— e Iratxe Miranda mantienen su propuesta.
Así que, si te apetece comerte el mundo sin salir de Avilés, el plan es sencillo: coger la calle La Estación y dejarse llevar. Entre el kebab, la pizza, el curry y la cumbia, el Sabugo ha dejado de ser solo el barrio marinero para convertirse en una ruta donde cada parada es un país distinto.
Fecha de publicación
14 de agosto de 2026
Más información