
Ávila es, para casi todo el mundo, su muralla. Pero fuera de esos 2.516 metros de granito hay otra ciudad medieval que se puede recorrer sin aglomeraciones. Durante los sábados de julio y agosto, el Centro de Recepción de Visitantes organiza una ruta guiada por las iglesias y monumentos románicos extramuros, con salida a las 11:00 y acceso a la muralla incluido. Cuesta 5 euros la entrada individual y 3 la reducida, y se encuentra en la avenida de Madrid, 39. Es un plan sencillo para quien ya ha visto lo típico y quiere descubrir el románico que no sale en todas las postales.
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El gran protagonista es la Basílica de San Vicente, apodada 'Extramuros'. Se levantó hacia 1130 en el granito caleño, en el lugar donde la tradición sitúa el martirio de Vicente, Sabina y Cristeta, y se prolongó hasta finales del siglo XII. Su cabecera triabsidiada se alza sobre una cripta funeraria de carácter litúrgico, y lo mejor de su escultura románica está en los capiteles historiados de la capilla mayor, el cenotafio de los santos firmado por Fruchel a mediados del siglo XII, la portada occidental y la cornisa meridional. Fue el primer edificio español restaurado con criterios historicistas, con intervenciones desde mediados del siglo XIX hasta el primer cuarto del XX, y hoy es Patrimonio de la Humanidad desde 1985.
En la plaza del Mercado Grande está San Pedro, planteado de forma similar a San Vicente pero con una construcción tan larga que acabó sin las tribunas proyectadas, con la torre adosada al ábside septentrional y una portada occidental sin decoración historiada rematada por un rosetón de estética cisterciense. Por dentro destacan las tablas distribuidas por los muros de las naves, los altares renacentistas, el retablo barroco de la capilla mayor y sus rejas. Detrás estuvo el convento benedictino de Nuestra Señora la Antigua, que en el siglo XIV pasó a la obediencia cisterciense y hoy es Centro cultural de la Institución Teresiana, del que se conservan el ábside semicircular y la portada septentrional de modillones.
Casi oculta en esa misma plaza está la iglesia de la Magdalena, románico tardío de finales del siglo XII, frente al torreón del Homenaje. Fue primero templo de un monasterio y luego de un hospital bajo la misma advocación; hoy es convento de Concepcionistas. Conserva el acceso oeste y norte y el ábside, que tiene la particularidad de dos alturas con sus correspondientes aleros de canes animalísticos. La portada occidental, en arco de medio punto decreciente con cinco arquivoltas, muestra capiteles decorados con hojas, gallos y otras aves. Muy cerca, en la plaza de Nalvillos, Santo Tomé el Viejo es un antiguo templo románico convertido en almacén visitable del Museo de Ávila, con una rica decoración escultórica en sus portadas meridional y occidental.
La ruta se puede completar por cuenta propia con otros templos: la pequeña iglesia de San Andrés en el barrio de los canteros, con capiteles y ábsides de carácter mozárabe; la ermita de San Segundo del Río Adaja, dedicada al primer obispo de Ávila; la ermita de Nuestra Señora de las Vacas, del siglo XIII; y las iglesias de San Martín, Santa María de la Cabeza, Santiago y San Juan Bautista. Para quien quiera ir más allá, existe una visita interior complementaria que incluye el interior de San Vicente, la gótica Catedral de El Salvador y el renacentista Palacio de los Verdugo, terminando en el adarve de la muralla.
Fecha de publicación
15 de agosto de 2026
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