Hay citas que se quedan grabadas más por el sitio que por el programa, y el primer encuentro Danzar por danzar fue una de esas. Se celebró el viernes 25 de septiembre en El Episcopio, uno de los edificios civiles más antiguos de Ávila, y reunió dos propuestas que, aunque distintas, compartían un hilo común: el vacío y la ausencia. La entrada fue libre hasta completar aforo, y la intención declarada por la organización, MOVE arte para todos, era acercar los procesos de creación escénica de forma directa, sin artificios.
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La primera pieza fue VACÍO, del Colectivo MenDa (Mayores en Danza), dirigida por Elena López Nieto e interpretada por once personas de entre 65 y 81 años. La obra transitó por el miedo, la soledad y la incertidumbre hasta llegar a la pausa y la escucha, con un eco de recogimiento que remitía a la figura de Santa Teresa de Jesús. Ver a once personas mayores moverse sobre el escenario para hablar de esos temas dejó claro que la danza no tiene edad ni guion cerrado.
La segunda parte fue más personal: Una casa llena de manzanas, creada e interpretada por la propia Elena López Nieto en homenaje a su padre, José María López García. La pieza nació a petición de Tierra de Letras, el grupo aficionado de literatura en el que participaba José María, y aunque se había presentado ya en dos ocasiones en la provincia, aquel viernes fue la primera vez que se bailó en Ávila capital. En ella convivieron la danza, los objetos, los recuerdos y la voz, con fragmentos de los textos que José María leía para personas ciegas de la ONCE. La figura homenajeada no era desconocida en la ciudad: fue profesor de Lengua y Literatura durante cuatro décadas en la Escuela Universitaria de Educación y Turismo de Ávila, la antigua Escuela de Magisterio, que también llegó a dirigir, y participó en buena parte de las iniciativas culturales y literarias locales.
El escenario no era un detalle menor. El Episcopio es el único edificio civil de época románica conservado en la ciudad, construido a finales del siglo XII y adosado intramuros al lienzo oriental de la muralla, frente a la Catedral. Forma parte del conjunto declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y, tras su restauración, funciona como sala cultural y de ocio que acoge exposiciones, conciertos y charlas. Detrás del encuentro está MOVE arte para todos, la iniciativa que Elena López Nieto fundó en 2015 para promover las artes escénicas a través de talleres de danza-teatro y creaciones participativas, con la idea de romper los estereotipos sobre qué es el arte, quién puede ser artista y dónde se puede hacer. La compañía mantiene su sede en la calle Antonio Veredas, en pleno centro, y sigue trabajando en ese arte comunitario y social que busca, más que el aplauso, una herramienta de transformación personal.
Fecha de publicación
28 de septiembre de 2026
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