
Hay planes que no necesitan grandes escenarios para funcionar, y la Noche de las Velas de Navalagamella es uno de ellos. El pequeño núcleo, pegado al río Jarama, volvió a apagar sus farolas el pasado martes 18 de agosto para dejar que miles de velas tomaran el relevo, en una décima edición que este año se vistió con el tema del 'mundo mágico de hadas y duendes'. La cita se celebra desde 2015 y se ha convertido en una de las tradiciones más esperadas del municipio, con las calles transformadas en un escenario cálido e íntimo que tira mucho para ir en familia o en pareja.
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La jornada empezó temprano, a las 19:00, con un mercado de artesanía donde se podían encontrar creaciones únicas, productos locales y piezas hechas a mano. Fue el aperitivo antes del momento grande: a las 20:45 se produjo el encendido de velas, cuando miles de pequeñas llamas iluminaron las calles y cualquiera podía sumarse a poner la suya. A partir de ahí, el pueblo quedó sumergido en esa luz tenue que le da nombre a la noche, y el programa se repartió por distintas plazas y calles.
A las 21:00, en la calle San Miguel, arrancó el cuentacuentos 'El árbol de las historias', con una hora entera de relatos mágicos que encajaban con la temática de hadas y duendes. Después, a las 22:00, la Plaza de España acogió el concierto del cuarteto de cuerda Nonamé Música, que interpretó un repertorio de grandes bandas sonoras y temas icónicos, una elección que funcionaba bien con el ambiente nocturno. Y ya a las 23:00, la Plaza Dos de Mayo fue el escenario del espectáculo de malabares de fuego de la Asociación Estarivel, el broche más vistoso de la noche.
Pero la velada tuvo también su parte seria. En la Plaza de España se rindió homenaje a los pueblos afectados por los incendios del pasado mes de julio y se reconoció al municipio de Alcobendas por la acogida brindada a los vecinos talegueros, un gesto que recordó que, detrás de la magia, el pueblo también lleva presente lo ocurrido en el verano.
Si te lo perdiste, Navalagamella es un núcleo pequeño y tranquilo junto al Jarama, y la Noche de las Velas es precisamente ese tipo de plan que se disfruta sin prisas, con el río cerca y las calles iluminadas solo por velas. La décima edición cerró con el pueblo encendido y la tradición un año más vigente, así que ya queda en el calendario para cuando vuelva a caer la noche y las velas tomen otra vez el mando.
Fecha de publicación
20 de agosto de 2026
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