
Hay tradiciones que parecen sacadas de otro siglo y que, sin embargo, siguen vivas en algún rincón del mundo. Una de ellas es el lanzamiento de piedra de Unspunnen, una costumbre suiza poco conocida que se centra en algo tan sencillo y a la vez tan difícil como lanzar una piedra lo más lejos posible. Y ahora llega por primera vez a España con una jornada organizada en Aranjuez, presentada como un plan original y familiar para descubrir una costumbre europea que casi nadie conoce.
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Para entender de qué va el asunto hay que mirar hacia Suiza. El nombre 'Unspunnen' viene de una localidad de Interlaken donde, tras la retirada de las tropas francesas en 1805, se celebró la primera gran fiesta de pastores alpinos. La piedra protagonista es un fragmento de un bloque errático, sin labrar, que pesa 83,5 kilos: una masa que la gente normal apenas puede mover. La prueba consiste en tomar carrerilla y lanzarla tan lejos como sea posible. Para que te hagas una idea del nivel, en agosto de 2004 Markus Maire estableció una nueva plusmarca al lanzarla 4,11 metros, superando en catorce centímetros el récord anterior de Roland Stählin. Es decir, que aquí no se habla de decenas de metros, sino de centímetros.
El lanzamiento de pesos está estrechamente vinculado con otra tradición suiza: la lucha, o Schwingen. Es un combate entre dos hombres fuertes, con reglas y acciones muy específicas, que se disputa sobre un círculo de serrín. Los mejores luchadores, los llamados Bösen, se miden en fiestas pequeñas y grandes, y cada tres años se determina el rey helvético de lucha, el Eidgenössischer Schwingerkönig. Se distingue de la lucha oficial porque los competidores llevan camisas y pantalones largos, con encima un pantalón corto de luchador de dril resistente cuyas perneras se arrollan para poder agarrarlas. Una lucha dura cinco minutos y termina cuando un luchador toca el suelo con la espalda completa o hasta la mitad de los dos omóplatos. El vencedor, además, tiene que quitar el serrín de las espaldas del vencido.
Lo más curioso es que el Schwingen sigue siendo un deporte aficionado. El rey de los luchadores y sus contrincantes no reciben premios en metálico, sino una corona y regalos de una mesa llamada Gabentisch: un becerro, campanas de vaca, muebles de estilo campesino u otros productos naturales. La gloria del vencedor cuenta más que el premio en sí, y hay una prohibición estricta de publicidad en el campo de lucha. Las raíces son difíciles de rastrear —una representación del siglo XII en la catedral de Lausana ya muestra una acción típica—, pero lo que empezó como un juego de pastores y campesinos acabó convirtiéndose en un deporte nacional suizo.
Que todo esto desembarque en Aranjuez bajo la etiqueta de plan familiar y original encaja con esa tendencia de rescatar costumbres europeas poco conocidas y presentarlas como planes de descubrimiento cultural. La información disponible no llega a dar fecha concreta, programa detallado, precios, horarios ni datos de contacto, así que, por ahora, lo que hay es el anuncio: la tradición del lanzamiento de piedra de Unspunnen debuta en España con una jornada en Aranjuez. Si te apetece ver algo distinto y no te importa que sea una costumbre que casi nadie conoce, merece tener el radar puesto.
Fecha de publicación
27 de agosto de 2026
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