
Hay edificios que uno cruza cada día sin mirarles y que, cuando te cuentan qué hay debajo, cambian por completo. El Mercado Ingeniero Torroja, también conocido como Mercado de Abastos de Algeciras, es uno de esos. Está en plena Plaza Nuestra Señora de la Palma, la famosa Plaza Baja, en el centro histórico y muy cerca del Puerto, y por fuera parece un mercado más. Por dentro, es una lección de arquitectura moderna.
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El edificio es un octógono regular, con cada lado de 18,20 metros, y lo que realmente importa es lo que sostiene el techo: una cúpula laminar de hormigón armado de 47,80 metros de diámetro, con un radio de curvatura de 44,10 metros y un espesor medio de apenas 9 centímetros, que llega a los 50 en los apoyos. En el centro, una claraboya de 10 metros deja pasar la luz. Durante tres décadas, entre 1935 y 1965, ostentó el récord de ser la cúpula más grande del mundo, hasta que la superó el Astrodome de Houston. La estructura descansa sobre ocho pilares periféricos ceñidos por un cinturón octogonal con dieciséis redondos de 30 milímetros. La organización interior sigue el mismo orden: cuatro calles radiales que convergen en una plaza central, con dos calles concéntricas donde se reparten los puestos. En total, el mercado alberga cien puestos distribuidos en cuatro anillos.
Detrás hay dos nombres. El ingeniero Eduardo Torroja Miret (Madrid, 1899-1961), máximo especialista mundial en construcción en hormigón de su tiempo y abuelo paterno de la cantante Ana Torroja, y el arquitecto Manuel Sánchez Arcas (1897-1970), que amplió estudios en Londres y trabajó con Secundino Zuazo. El anteproyecto se hizo en 1933, el proyecto definitivo en 1934, las obras terminaron en agosto de 1935 y el edificio se ocupó en agosto de 1936. Sustituyó al anterior mercado de abastos, inaugurado según las fuentes en 1827 o 1821. La Junta de Andalucía lo declaró Bien de Interés Cultural el 25 de octubre de 2001, y hoy se considera el mejor ejemplo del Movimiento Moderno en Andalucía, un edificio racionalista y funcionalista que sigue siendo referencia para los estudiantes de arquitectura.
El contexto ayuda a entender por qué está ahí. La plaza Baja es uno de los escasos espacios urbanos consolados desde la repoblación de la ciudad en el siglo XVIII; en 1819 el mercado se trasladó a esta zona y el primer mercado de puestos fijos se terminó en 1827. Para 1928 aquel primitivo mercado había quedado obsoleto, y el Ayuntamiento impulsó el nuevo mercado municipal para concentrar la actividad comercial en un único espacio cubierto, con ventilación e iluminación natural. La cúpula es, en realidad, la respuesta técnica a esa necesidad.
Si te gusta la arquitectura, el Mercado Torroja es una parada sencilla y gratuita en pleno centro. No hace falta pagar entrada ni reservar: basta con entrar y mirar hacia arriba. Y si te quedas con ganas de más, en el extremo sudocidental de la misma plaza está el Santuario de Nuestra Señora de la Palma, una iglesia de planta rectangular y cinco naves que empezó a construirse en 1720 y que completa el conjunto del barrio. Dos formas muy distintas de entender la ciudad en una misma plaza.
Fecha de publicación
5 de septiembre de 2026
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