
Seguro que si has paseado por la calle Mayor de Alcorcón en los últimos años, has visto el trasiego constante de vecinos entrando y saliendo del Bar Plaza. Este rincón, que ha sido testigo de la transformación de nuestro municipio de un pequeño pueblo a la gran ciudad que es hoy, se despide de todos nosotros. Tras 53 años de historia y dedicación detrás de la barra, Pedro Plaza y Asunción García, conocidos cariñosamente por todos como Pedro y Asun, han decidido que ha llegado el momento de su merecida jubilación. Con este cierre, Alcorcón pierde uno de sus puntos de encuentro más emblemáticos, un lugar donde varias generaciones de vecinos han compartido cafés, charlas y momentos inolvidables.
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Los orígenes de este local se remontan a 1973, cuando el padre de Pedro decidió transformar la antigua carnicería que regentaba en una cafetería. Aunque los comienzos no fueron sencillos en un Alcorcón que apenas contaba con unas pocas calles sin asfaltar, el negocio fue creciendo de la mano del propio municipio. Hace un cuarto de siglo, Pedro y Asun asumieron las riendas del establecimiento, aportando un trato tan cercano que, como bien explica Asunción, convirtió a los clientes habituales en verdaderos amigos. Durante décadas, el Bar Plaza ha mantenido vivas tradiciones locales, desde las largas tardes de partidas de cartas de los años ochenta hasta sus famosas raciones de patatas revolconas, conejo, torreznos y, por supuesto, su mítica tortilla de patatas, de la que llegaron a preparar hasta 21 unidades en un solo día.
La gran pregunta que muchos nos hacemos al enterarnos de esta despedida es qué pasará con el local de la calle Mayor. Afortunadamente, Pedro ha adelantado que el espacio seguirá funcionando como cafetería bajo una nueva gestión que, según espera, mantendrá la esencia y la actividad del negocio. Mientras tanto, el matrimonio inicia una nueva etapa vital enfocada en disfrutar de su familia y de sus nietos, dejando atrás las largas jornadas de trabajo pero llevándose el cariño y el reconocimiento de todo el barrio. Con su marcha, se cierra un capítulo dorado de la hostelería tradicional de Alcorcón, pero nos queda el recuerdo de un mostrador que siempre nos recibió con una sonrisa.
Fecha de publicación
21 de julio de 2026
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