
Hay imágenes que resumen un pueblo entero, y en Alcantarilla esa es la Rueda, también conocida como Noria de Alcantarilla o Rueda de la Huerta. Es el símbolo más reconocido de la ciudad y una parada obligada para cualquiera que se acerque, vinculada al Museo Etnológico de la Huerta y a toda la tradición hidráulica de la Vega Media del Segura. Lo bueno es que se puede contemplar desde el exterior sin necesidad de entrar al museo, y esa parte es gratuita.
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La historia de este sitio da para varias vidas. La primera construcción data del siglo XV y fue de madera hasta el XIX, con 56 cangilones que regaban unas 700 o 800 tahúllas de los términos de Alcantarilla y Nonduermas. En 1890 se levantó una rueda de mayores proporciones, con capacidad para doblar su rendimiento, y la que vemos hoy, ya en metal, la instaló en 1956 la Sociedad Metalúrgica Naval y Terrestre de Alicante, manteniendo las medidas de aquella de 1890 pero con 72 cangilones. En cifras: 11 metros de diámetro por 1,90 de anchura, y 8 metros de altura desde la superficie del agua.
En lo técnico, es una rueda de impulso por corriente de agua movida por la Acequia Mayor Alquibla o de Barreras, en la margen derecha del río Segura, que parte del Azud o Contraparada. Las dos coronas circulares tienen llantas huecas donde se alojan los 72 cangilones, repartidos 36 por corona, armadas con 24 radios arriostrados alternativamente cada tres cangilones. Entre corona y corona hay 36 paletas rectangulares de perfil parabólico contra las que choca la corriente, y gira sobre un eje horizontal de hierro dulce redondo de 0,40 metros de diámetro, montado en cojinetes de bolas de acero encajados en flancos de obra de ladrillo macizo con dos arcos apuntados. El cauce del acueducto queda a 7,10 metros de la superficie del agua.
El acueducto, construido en argamasa y ladrillo, se compone de 25 arcos —algunos ya desaparecidos— y quedó seccionado en dos partes cuando se construyó la antigua carretera nacional que unía Murcia con Lorca y Andalucía, quedando inutilizada su parte izquierda hacia el Cabezo de la Rueda. El conjunto de rueda, acueducto y museo constituye un paraje de la huerta declarado Monumento Histórico-Artístico Nacional por Real Decreto en 1982.
El Museo Etnológico de la Huerta, donde se encuentra la noria, se fundó en 1970 a partir de la colección de José Hernández Franco, aunque el museo se creó originalmente en 1967. En julio de 2026 reabrió tras una remodelación de casi tres millones de euros financiada con fondos NextGeneration EU, con una sala inmersiva 360º única en la Región de Murcia, una sala de carruajes —entre ellos el que usó Santiago Ramón y Cajal— y mejoras de accesibilidad universal. La superficie visitable se amplió a 30.000 metros cuadrados mediante un puente sobre la acequia del Turbedal que conecta con el Parque del Acueducto. El museo se organiza en seis salas: cerámica y vidrio, mobiliario e instrumental agroindustrial, tejeduría y trajes de la huerta, metalistería, música y alumbrado, la biblioteca murciana y una sexta dedicada al inicio de la alquimia, con vitrinas de utensilios y medicamentos antiguos de una botica. En la zona exterior ajardinada, al sur, hay una colección de maquinarias y carruajes con una trilladora del siglo XIX y la tartana de Ramón y Cajal; hacia el oeste, la Barraca y el Monumento al Huertano de Anastasio Martínez; y en el parque central, la aceña o noria de sangre, los circuitos canalizados artificialmente de agua y la hornacina con la Virgen de la Fuensanta. En el límite oeste del recinto está la Rueda. Para acercarse al monumento se puede seguir la ruta PR-MU 29 Senda de las Brujas.
Fecha de publicación
16 de agosto de 2026