
Hay monumentos que se convierten en la cara de un pueblo, y en Alcantarilla ese es la Rueda. Se la conoce también como la Rueda de la Huerta, y es el símbolo más reconocido de la ciudad, un imprescindible para cualquier ruta cultural por la huerta murciana. Lo mejor es que es un plan familiar y gratuito: la noria se puede ver desde el exterior sin tener que entrar al museo, así que no cuesta nada acercarse y mirar.
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La rueda actual no es la primera. La original data del siglo XV, era más pequeña, de madera y tenía 56 cangilones; en 1890 se levantó otra de mayores dimensiones, obra de Salvador Ortiz Arnaldos, 'el Mellao'. La que está hoy instalada llegó en 1956, fabricada en hierro por la Sociedad Metalúrgica Naval y Terrestre de Alicante, con el montaje a cargo del artesano Francisco Ortiz López, 'el Sordo', y su hijo Francisco Ortiz García. En su montaje participaron más de 200 propietarios del Heredamiento de la Rueda de Alcantarilla, que aportaron las 300.000 pesetas que costó.
Las cifras ayudan a hacerse una idea del tamaño: 11 metros de diámetro por 1,90 de anchura, y 8 metros de altura desde la superficie del agua. Tiene 72 cangilones —36 en cada corona—, y el nombre viene del árabe gadus. Cada uno tiene capacidad para unos tres litros. El agua se reparte por gravedad, y entre corona y corona hay 36 paletas contra las que choca la corriente. Todo el conjunto se sostiene sobre un eje horizontal de hierro dulce, cuyos extremos se embuten en cojinetes de bolas de acero encajados en muros de ladrillo macizo con dos arcos apuntados. La rueda se asienta sobre la acequia mayor de Alquibla o de Barreras, en la margen derecha del Segura, que arranca del Azud o Contraparada.
Junto a ella está el Museo Etnológico de la Huerta, en la avenida Príncipe, que abrió a finales de los años sesenta como uno de los primeros museos etnográficos de España. Se organiza en torno a cuatro ejes: etnología, agricultura, antropología y la cultura del agua, y reúne las barracas y el hábitat huertano, la noria ancestral, la hidrología con sus acequias y brazales, y una colección de maquinarias y carruajes al aire libre, entre los que destacan una trilladora del siglo XIX y una tartana que perteneció a Santiago Ramón y Cajal. Por dentro hay seis salas con cerámica, vidrio, mobiliario agroindustrial, tejeduría, trajes de la huerta, metalistería, música, alumbrado y una antigua botica. Tras una reforma integral financiada con fondos NextGenerationEU, el museo reabrió el 22 de julio de 2026 con novedades como una sala inmersiva 360º, un espacio dedicado a los carruajes tradicionales, mejoras de accesibilidad y la recuperación de ingenios hidráulicos como el tornillo de Arquímedes, una noria de riego y una aceña.
El conjunto, rueda y museo incluidos, fue declarado Monumento Histórico Artístico Nacional en 1982 y es Bien de Interés Cultural desde esa misma fecha. En verano, el museo abre de martes a viernes de 9:00 a 20:00, sábados de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 19:30, y domingos de 10:00 a 14:00, con agosto cerrado. En invierno los horarios se acortan un poco y los lunes y festivos no abre. En cualquier caso, la rueda se ve gratis desde fuera, así que no hace falta cuadrar horarios para verla.
Fecha de publicación
21 de septiembre de 2026