
Alcalá de Henares tiene un recorrido que se puede hacer sin prisa y con el calor de julio: la ruta literaria que ha editado el Ayuntamiento, con fotografías de Óscar Masats y otros autores y diseño del Servicio de Publicaciones. Es un circuito a pie por el centro histórico que conecta los hitos literarios y cervantinos, con 1,80 kilómetros y una duración estimada de 480 minutos, y arranca en el Mirador de la torre de Santa María. La ciudad es Patrimonio de la Humanidad y fue la primera universitaria de Europa y América, gracias a la universidad que fundó el cardenal Francisco Jiménez de Cisneros en 1499.
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El nombre que todo el mundo busca aquí es, claro, el de Miguel de Cervantes, nacido en Alcalá el 9 de octubre de 1547, aunque la fecha exacta no se ha podido averiguar y suele situarse el 29 de septiembre, día de San Miguel. Hijo de Rodrigo de Cervantes, cirujano sangrador, y de Leonor de Cortinas, natural de Arganda del Rey, fue el tercero de los cinco hijos de su padre. Su familia se trasladó a Valladolid hacia 1551 y en 1556 se dirigió a Córdoba a recoger la herencia de su abuelo. La ruta pasa por su casa natal, convertida hoy en museo, y por la plaza que lleva su nombre.
La vida de Cervantes dio giros que parecen sacados de sus propias novelas. Participó en la batalla de Lepanto el 7 de octubre de 1571, donde recibió dos disparos de arcabuz en el pecho y uno en el brazo que le dejó la mano izquierda incapacitada para siempre, de ahí el apodo de «El manco de Lepanto». Fue capturado el 26 de septiembre de 1575 por el corsario Arnaut Mamí y llevado a Argel, donde pasó cinco años cautivo como esclavo del renegado griego. Los padres trinitarios lo rescataron el 19 de septiembre de 1580, al precio de 500 ducados, y regresó a España el 24 de octubre. En 1585 publicó en Alcalá su primera novela, La Galatea, al cuidado del librero Blas de Robles. Murió en Madrid el 22 de abril de 1616, enterrado en el Convento de las Trinitarias Descalzas.
Pero Cervantes no es el único. Por estas calles pasaron Lope de Vega, que llegó a Alcalá en 1577 para estudiar en la universidad a los quince años y cursó allí cuatro cursos hasta graduarse; Fray Luis de León, que estudió en la universidad y escribió De los nombres de Cristo y La perfecta casada; y Antonio de Nebrija, nacido en Lebrija, que murió en Alcalá siendo profesor y escribió aquí su Arte de la lengua castellana. También se vinculan a la ciudad Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita, autor del Libro del Buen Amor; Santa Teresa de Jesús, que visitó el convento de Carmelitas Descalzas de La Imagen en 1576; San Juan de la Cruz, primer rector del Colegio Convento de Carmelitas Descalzos de San Cirilo; e Ignacio de Loyola, que estudió Filosofía y Teología viviendo primero en el Hospicio de Santa María la Rica y después en el Hospital de Antezana.
La ruta sigue por el Corral de Comedias, el Hospital de Antezana, el Convento de la Imagen, el monasterio de San Bernardo, la antigua Hospedería de Estudiantes pobres —fundada en 1929 y destino de la Generación del 27, con Lorca, Salinas, Alberti o Cernuda—, la plaza del Mercado, la antigua cárcel universitaria, la calle de los Colegios, la plaza de San Diego, la calle Mayor, el callejón del Peligro y la posada de la Parra. Es un paseo largo, pero con tiempo de sobra para detenerse en cada parada.
Fecha de publicación
30 de julio de 2026
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