
Hay propuestas que funcionan igual de bien para quien tiene cinco años que para quien tiene cincuenta, y 'Entre col y col, una canción' es una de ellas. El espectáculo de La ChicaCharcos pasó por Albacete dentro de la programación de Verano Cultural 2026 que impulsa el Ayuntamiento, y lo hizo con una fórmula que no falla: teatro musical familiar, participativo y sin barreras de edad. La función se celebró el miércoles 23 de julio en la Plaza Ramón Roldán, con comienzo a las 20:30 horas y entrada gratuita, un formato que explica buena parte de su éxito.
Cada semana elegimos 🏆 los 5 mejores 🏆 planes de Albacete y te los enviamos. Solo un email semanal, sin spam.
Al enviar tu correo, aceptas nuestra Política de Privacidad
Detrás del proyecto está Patricia Charcos Bueno, nombre real de «La Chica Charcos», artista manchega con acento albaceteño que dirige una compañía nacida de la necesidad de hacer un teatro vivo y comprometido. El montaje no se queda en el escenario: el público participa activamente a través de juegos, ritmos y composiciones originales que mezclan canciones populares con clásicos infantiles, todo envuelto en un estilo cercano y con una sensibilidad que fomenta la creatividad y la conexión entre generaciones. Actuación, clown, música y humor conviven en el mismo espacio, y esa mezcla es precisamente lo que hace que nadie se aburra.
La música es otro pilar del espectáculo. La compañía integra a The Katiuskas Band y se mueve en un terreno pop con guiños a la cultura pop, al cine y a la fotografía, llegando incluso a beber de referencias tan distintas como Emerson Lake & Palmer. No es raro que el repertorio salte de un clásico infantil a una sonoridad pop contemporánea sin que se note el corte, porque el hilo conductor es siempre el mismo: jugar con el ritmo y con la voz.
'Entre col y col, una canción' no es el único trabajo de la compañía. La ChicaCharcos lleva años creando espectáculos para todos los públicos, con títulos como 'Un día fui una sandía', 'Cuando los peces vuelen' o 'Con Katiuskas y a lo loko', que forman parte de un catálogo pensado para disfrutar en familia. Esa misma filosofía se ha trasladado al papel: la compañía publica libros-disco que se pueden comprar firmados, como 'Un elefante en mi lavadora' (2016), 'Mi Isla' (2018) y la tercera edición de 'Un día fui una sandía', con precios que rondan los 20 euros y que funcionan como extensión del trabajo escénico.
Lo que diferencia a La ChicaCharcos de otras propuestas infantiles es que no trata al público pequeño como un espectador pasivo. Aquí se canta, se juega y se participa, y esa parte participativa es la que convierte una función en una experiencia compartida. Para una ciudad como Albacete, con una artista local al frente, el espectáculo encaja además como un guiño al talento manchego que vuelve a casa.
Aunque la función ya haya pasado, el trabajo de La ChicaCharcos sigue en marcha y sus libros-disco son una buena manera de llevarse un trozo de ese universo a casa. 'Entre col y col, una canción' dejó en la Plaza Ramón Roldán una tarde de teatro musical en la que lo importante no era solo mirar, sino formar parte de lo que pasaba sobre el escenario. Es el tipo de espectáculo que recuerda que el teatro para toda la familia puede ser tan exigente y divertido como cualquier otro género.
Fecha de publicación
30 de julio de 2026