
Hay sitios que se explican solos por dónde están sentados. El Restaurante Celso ocupa un lugar privilegiado en la calle El Cabezo, 24, en primera línea de La Caleta de Adeje, con la bahía justo delante. Lleva más de cuarenta años funcionando, y medio siglo ya frente al mar, lo que en un entorno tan turístico como el sur de Tenerife dice mucho: no se aguanta tanto tiempo en el mismo sitio sin tener un producto que sostenga la fama.
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La cocina gira en torno a una idea sencilla: el producto local trabajado a las brasas. Aquí el pescado fresco es el protagonista, y el fuego es la herramienta para sacarle partido. La carta es amplia y se mueve en el terreno marinero que uno espera de un sitio así: mariscos frescos, parrilladas, paellas, arroces, tartares y frituras. Entre los platos que más se repiten están los espaguetis marineros con mejillones y marisco, la paella de marisco, el tartar de atún con mango y aguacate, el pulpo a la brasa con puré y un toque picante, y el pescado fresco frito. Para empezar, hay entradas clásicas como aceitunas aliñadas, boquerones en vinagre, la ensalada Celso, brochetas de langostinos, calamares a la romana, pulpo a la gallega y sardinas fritas. Como platos principales figuran los spaghetti con almejas, el arroz negro, la parrillada de mariscos y diversos pescados y mariscos a la plancha o a la sal, y para quien prefiera tierra, un secreto ibérico a la brasa.
Lo que diferencia a Celso de otros mariscos de la zona es cómo está organizado por dentro, porque no es una sala única. El restaurante se reparte en cuatro ambientes distintos según el plan que lleves. Las terrazas dan al mar y funcionan bien para almuerzos al aire libre; el salón acristalado se presta para cenas más tranquilas o eventos; hay zonas más íntimas y cálidas pensadas para celebraciones familiares y grupos; y, por encima de todo, el sitio presume de tener algunas de las mejores puestas de sol de la isla, que es buena parte del atractivo cuando uno se queda hasta el final.
En lo práctico, el restaurante abre todos los días, de 10:30 a 23:00, así que sirve tanto para un almuerzo largo como para cenar sin prisa. El rango de precios se mueve entre los 20 y los 40 euros, una cifra razonable para lo que es pescado fresco y marisco en primera línea. Se puede reservar mesa, algo recomendable si vas en fin de semana o en temporada alta, y el establecimiento pide comunicar cualquier alergia o necesidad de dieta especial al personal.
En resumen, es un sitio para ir a comer pescado sin complicaciones, con la ventaja de tener la bahía de La Caleta a los pies y un salón que se adapta a casi cualquier ocasión, ya sea una comida familiar, una cena en pareja o simplemente sentarse a ver caer la tarde sobre el mar. Con medio siglo de historia acumulada, Celso se ha ganado su sitio como uno de los referentes marineros del sur de Tenerife.