
Hay costumbres que parecen sacadas de otro siglo y que, sin embargo, siguen vivas en algún rincón de Tenerife. El Remojo de los Chochos es una de ellas: una antigua práctica agrícola, ya desaparecida del día a día, que San Juan de la Rambla recupera cada año como una forma de no olvidar su pasado rural. La próxima representación se celebra el lunes 5 de octubre, a partir de las 16:00 horas, en el barrio de La Rambla, y funciona como antesala de una fiesta aún más conocida, la Fiesta del Humo.
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Para entenderlo hay que remontarse a cómo se comía antes en el campo. Los chochos son una leguminosa que, para alcanzar su característico toque salado, necesitaba un tratamiento largo: los agricultores bajaban a los charcos del barrio de La Rambla y ponían los sacos a remojo, dejándolos sumergidos varios días hasta que estaban listos para el consumo. Era una tarea sencilla, casi mecánica, pero ligada al ritmo de las estaciones y a la alimentación de toda una comunidad. Hoy esa costumbre ya no se practica por necesidad, pero el Ayuntamiento, a través de su área de Cultura, la representa para que no quede en el olvido.
Detrás de esta recuperación están los artesanos locales María Dolores Santana y Marcelino Reyes, que actúan como divulgadores de la costumbre, y el primer teniente de alcalde Juan Siverio, responsable del área de Cultura. El alcalde, Juan Ramos, ha subrayado el valor de estas manifestaciones como parte de la identidad cultural del municipio. La tradición se recuperó en 2011, y desde entonces se ha convertido en una cita fija del calendario local, un recordatorio anual de que el patrimonio de un pueblo también está en los gestos cotidianos que ya nadie hace.
Lo interesante es que el Remojo de los Chochos no llega solo. Es el aperitivo de la Fiesta del Humo, que este año se celebra el sábado 10 de octubre. Esa es la imagen grande: decenas de vecinos bajando al anochecer por el Risco de las Pencas, en la ladera del Barranco Ruiz, con hachos y mechones encendidos, hasta llegar al barrio de La Rambla, donde arrancan los festejos. El nombre viene precisamente de la nube de humo que dejaban los mechones al apagarse, y el recorrido sigue el antiguo Camino del Risco de las Pencas, la vía que unía la costa con los barrios altos del municipio.
El entorno, además, tiene su propio encanto. El sendero parte del mirador Fuente del Rey, bordea el Barranco de Ruiz —zona protegida como Paisaje Protegido de Campeche, Tigaiga y Ruiz y ZEPA—, pasa por Los Lavaderos y la Cruz de los Rodríguez, y desciende en zigzag hasta la zona recreativa del barranco. Por allí se encuentra el Molino de Gofio del Risco de las Pencas, declarado Bien de Interés Cultural en 2007, una antigua instalación hidráulica de molienda de gofio que funcionó hasta 1942. Históricamente, todo esto coincidía con las fiestas de principios de octubre en honor a la Virgen del Rosario. Así que, si te apetece una escapada distinta, el lunes 5 es una buena excusa para acercarte a La Rambla y ver de cerca una tradición que, aunque ya no alimente a nadie, sigue dando mucho que contar.
Fecha de publicación
2 de octubre de 2026
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