
El fin de semana pasado Costa Adeje cambió un rato su banda sonora habitual. Los días 25 y 26 de septiembre, la Plaza Salytien, en el centro comercial del mismo nombre, se convirtió en el escenario del festival Black Sound, dos noches dedicadas en pleno al soul, al funk y al R&B, con entrada libre y arranque a las 21:00. La organización corre a cargo de Xenox Producciones, en colaboración con el Ayuntamiento de Adeje, y el planteamiento del festival es reivindicar las raíces africanas rindiendo homenaje a una familia amplia de géneros: soul, funk, R&B, jazz, gospel, blues, rap y reggae.
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El cartel de esta edición 2026 juntó nombres con trayectorias muy distintas. Brequette Cassie, nacida en Ciudad del Cabo y con paso por La Voz, compartió programa con Gwen Thomas, ganadora del premio AFRIMA a Mejor Artista de Jazz en África, con raíces en el gospel y con un currículum que incluye haber compartido escenario con Stevie Wonder y actuar ante Quincy Jones. Desde aquí llegaron Alex Dee, cantante, compositor y productor que enseña canto en el Conservatorio Superior Liceu de Barcelona; Noemi Moncrief, cantante malagueña; y Ainhoa Aguilar, cantante adejera que hizo de maestra de ceremonias en las dos jornadas. La formación BSBand, dirigida por el músico y guitarrista Sergio "DiEbony" Cebrián, también formó parte del programa.
Para entender de dónde viene todo esto hay que mirar atrás. El festival se concibió en 2021 con la idea de combinar talento canario con artistas internacionales, y en sus ediciones de 2022 y 2023 puso el foco en el Reino Unido. Desde entonces ha ido rotando sus referencias, pero mantiene esa misma fórmula de mezclar lo local con lo extranjero. Detrás está el patrocinio del Área de Cultura del Ayuntamiento de Adeje, las ayudas del Gobierno de Canarias a través del Instituto Canario de Desarrollo Cultural y varias colaboraciones privadas.
Un detalle que no suele salir en los carteles pero que forma parte del proyecto es el compromiso con la sostenibilidad: la organización alinea el festival con el Pacto Verde Europeo y la norma ISO 20121, que regula la gestión sostenible de eventos. Es decir, que el montaje y la ejecución se piensan también desde el impacto ambiental, algo que no siempre va de la mano con un festival.
Si te lo perdiste, lo bueno es que Black Sound se ha convertido en una cita recurrente en el calendario cultural del sur de Tenerife. La edición de este año volvió a demostrar que el soul, el funk y el R&B tienen su público aquí, y que una propuesta musical distinta puede llenar una plaza del centro comercial sin necesidad de taquilla. Queda el precedente para las próximas ediciones, que suelen mantener esa mezcla de artistas internacionales y talento canario que es, en el fondo, el corazón del festival.
Fecha de publicación
27 de septiembre de 2026