
Hay una forma de tomar vino en Tenerife que no se parece a ninguna otra: sumergirse a dieciocho metros bajo el mar y descorchar allí mismo. La Bodega Submarina de Canarias, inaugurada el 1 de mayo de 2015, es la primera instalación modular permanente del archipiélago dedicada al control y envejecimiento del vino bajo el agua, y está situada frente a las costas de El Poris, en el municipio de Arico. La estructura, de acero y hormigón, guarda varias cavas protegidas por una puerta de acero y tiene capacidad para 5.000 botellas. Por fuera, el módulo se ha integrado en el medio marino y sirve de refugio a especies como los angelotes o los tiburones ángel; por dentro, las botellas reposan en condiciones constantes de luz, humedad, temperatura, presión y gravedad.
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La bodega que impulsa el proyecto es El Rebusco, una bodega familiar del Valle de Güímar, en Arafo, que desde 2020 está en manos de los jóvenes viticultores Javier Luaces y Deborah Díaz, ambos técnicos superiores en Vitivinicultura formados en la Escuela de Capacitación Agraria de Tacoronte. La marca nació en 2010 como continuación de una tradición familiar y en 2024 recibió el Premio Enogastroturismo a la Iniciativa Empresarial, concedido por la Cátedra de Agroturismo y Enoturismo del Instituto Canario de Calidad Agroalimentaria y la Universidad de La Laguna por revitalizar fincas en los altos de Arafo y las medianías de Candelaria. Sus vinos están amparados por la Denominación de Origen Protegida Valle de Güímar, con uvas de sus propias fincas en suelo volcánico y una producción de 30.000 litros entre blancos, rosados y tintos.
El proceso submarino aporta cambios que no se consiguen en tierra. El movimiento continuo de las mareas suaviza el vino y potencia su perfil aromático, y el sistema permite introducir botellas por periodos de tres meses, seis meses o un año. Las referencias de edición limitada que salen de aquí son el 'Blanco Afrutado' y el 'Seco mar', un blanco seco. Además, cada botella acaba con una decoración única que va creando la propia naturaleza marina. La experiencia se puede vivir de dos maneras: bajando al fondo, donde dos instructores guían la inmersión y un sumiller lleva la botella seleccionada hasta la campana de buceo para describirla y servir una copa de degustación de dos centilitros antes de subir y hacerse una sesión de fotos; o quedándose en tierra firme, con un tour privado, una selección de vinos y comida en el restaurante de Bodegas Monje, cuya cocina combina lo canario y lo español.
El Rebusco no es la única bodega del proyecto; también participan Bodegas Monje, Prodiflora, Presas Ocampo, Cumbres de Abona, Reverón, Acevedo y Ferrero. Si te apetece acercarte, ten en cuenta que la bodega permanece cerrada durante los meses de julio, agosto y septiembre por la campaña de vendimia, así que no hay visitas ni actividades en esas fechas. El resto del año, el punto de contacto es la tienda 'Las Medianías de Tenerife', en la calle La Punta 75 de Candelaria, con horario de jueves y viernes de 10:00 a 13:00 y de 15:00 a 18:00, y sábados de 10:00 a 13:00. Para cualquier duda, atienden en el teléfono 922 892 512 y en el correo info@elrebusco.es.
Fecha de publicación
25 de agosto de 2026
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