
Si lo que buscas es una ruta para caminar junto al mar sin gastar un euro, A Coruña tiene una respuesta clara, aunque con matices que conviene conocer antes de calzarse las zapatillas. La ciudad presume de un paseo marítimo que supera los doce kilómetros y que se considera el más largo de Europa dentro de un ámbito urbano, así que el plan de bordear el litoral coruñés está más que cubierto. Lo que sí está pendiente es cerrarlo del todo: quedan por acondicionar unos cinco kilómetros repartidos en dos tramos, uno entre O Portiño y Bens, de unos 2,5 kilómetros, y otro entre Oza y A Pasaxe, de unos dos kilómetros.
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El tramo de O Portiño a Bens ya cuenta con una senda de tierra que se quiere acondicionar para peatones y ciclistas, mientras que el segundo une el hospital materno con el puente de A Pasaxe. Para completar el círculo, falta enlazar Oza con Fonteculler, en Culleredo, a través del desarrollo urbanístico de As Xubias, una solución que se plantea con un menor impacto ambiental. La historia del paseo no es reciente: la primera piedra se colocó el 10 de septiembre de 1990, entre el Orzón y las Esclavas, y desde entonces ha ido creciendo tramo a tramo.
Pero el paseo coruñés es solo una pieza de algo mucho más grande. Los municipios de Arteixo, A Coruña, Culleredo, Cambre y Oleiros se han puesto de acuerdo para completar una senda marítima que vaya de Barrañán a Mera, y más allá, una ruta de 59 kilómetros al borde del mar que aspira a ser una de las más largas del mundo. La mayor parte ya está hecha y lo que falta está proyectado. En Arteixo, por ejemplo, el paseo marítimo se extiende casi doce kilómetros desde Barrañán hasta el muelle de Suevos, salvando el puerto exterior de Langosteira con una senda perimetral; allí quedan solo tres kilómetros para llegar a A Coruña, con la intención de alcanzar también Sorrizo y, en un futuro, Caiñán. El alcalde de Arteixo, Carlos Calvelo, sugiere dejar el coche en el Centro de Interpretación Mar de Sorrizo y caminar hasta la playa de Sabiñ, considerada el kilómetro cero.
Por la ría, la circunvalación marítima une A Coruña, Culleredo, Cambre y Oleiros. Culleredo ha ganado una zona verde de 50.000 metros cuadrados en su paseo de O Burgo, con casi cuatro kilómetros. Cambre se mantiene en buen estado, salvo en el entorno de la Casa das Palmeiras, donde hay pintadas, y con algo menos de un kilómetro entre el puente romano y el límite con Oleiros. Y Oleiros aporta 26 kilómetros de fachada al mar, desde el límite de Cambre hasta el puerto de Lorbé. Allí, el tramo entre Naval y Canide, en el frente atlántico, se integrará en un corredor verde de 2.500 metros cuadrados que costará más de un millón de euros y que el alcalde, Ángel García Seoane, describe como una zona preciosa. El municipio recibió uno de los Premios Ciudades que Caminan en 2025, y ese es su leitmotiv en el calendario municipal de 2026.
Así que, aunque el paseo marítimo coruñés todavía tenga esos huecos por cerrar, ofrece kilómetros de sobra para una caminata larga frente al Atlántico, y forma parte de un proyecto mucho mayor que, cuando esté terminado, convertirá todo el litoral metropolitano en una ruta continua.
Fecha de publicación
16 de agosto de 2026
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