
Hay fiestas que se explican solas y la Festa da Pataca de Coristanco es una de ellas. El fin de semana pasado, los días 19 y 20 de septiembre, el municipio volvió a girar en torno a la patata, con una 44.ª edición bajo el lema 'Raíz, terra e identidade'. La fiesta, declarada Fiesta de Interés Turístico de Galicia, se celebró en Coristanco, en la comarca de A Mariña Central, y una vez más mezcló degustación, concursos y ese ambiente de pueblo que la hace tan reconocible.
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Para quien no la tenga situada, la Festa da Pataca nació en 1980 de mano de la ya desaparecida Cooperativa de la Patata de Bergantiños (COPABER) como homenaje a los agricultores de la zona. Desde entonces se celebra cada año el tercer domingo de septiembre, y fue una de las primeras fiestas gastronómicas en ponerse en marcha en Galicia, con la patata local como ingrediente estrella y como material para unas esculturas que ya son marca de la casa. Este año, la zona de degustación funcionó en horario continuo por primera vez, un detalle que se agradece cuando uno va con niños y sin prisa.
El sábado arrancó con el Museo Gaseosas por la mañana y siguió con juegos de temática agraria, un taller de figuras de patata y el concurso de figuras con patata, que es casi tan esperado como la comida. A mediodía se abrió la zona gastronómica y se encadenaron los showcookings, uno para adultos y otro infantil con Matracala, antes de que la tarde se llenara de foliada, pruebas infantiles y circuito de obstáculos. Al caer el sol llegó 'A Pataca Quente', el concierto de corales, el concurso de elaboración de tortillas, la sardiñada tradicional y el monólogo 'Enredadas' de Leti da Taberna, que cerró la jornada con la Gramola Y Y Y.
El domingo tuvo un ritmo distinto, más de campo. Empezó con la concentración y el desfile de tractores engalanados por la rúa da Pataca, con Latexo Percusión poniendo el ritmo. Después llegó la misa tradicional, el acto con Lupe Blanco y la entrega de la Pataca de Ouro a Xosé Regueiral, junto a la lectura del pregón y la actuación infantil de O Foliño do Zampán. La tarde se reservó para los Xogos Tradicionais —baile da pataca, trueiro, colle a pataca—, más juegos y circuito de obstáculos, y terminó con la entrega de premios a los tractores y una yincana.
La fiesta se repartió por varios espacios: la Casa do Concello acogió la zona gastronómica, las pulpeiras, una exposición fotográfica y los juegos agrarios; el Parque Municipal fue el escenario del acto central, los premios, la yincana y el circuito de obstáculos; y la avenida de Erbecedo y la travesía Santa Marta concentraron la artesanía y la alimentación. Entre los clásicos que se repitieron están los concursos de tractores engalanados, las figuras con patata, los juegos tradicionales, las demostraciones culinarias y la sardiñada popular.
En lo musical, pasaron por aquí Leti da Taberna, con su humor irónico y crítica social feminista en gallego; Brais das Hortas, con su rock gallego; la Gramola Y Y Y, el dúo de Juanma y Lorena que hace versiones acústicas de pop y rock nacional e internacional desde los años setenta; y los grupos Latexo Percusión y O Foliño do Zampán. Una edición más que confirmó que, en Coristanco, la patata sigue siendo la mejor excusa para juntar a todo el mundo.
Fecha de publicación
21 de septiembre de 2026
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